jueves, 16 de febrero de 2017

Feve

Hace un mes, poco más o menos, quise desplazarme un viernes por la noche a Avilés. Iba a asistir a un concierto, y tenía la alevosa intención de beber entre una y quince cervezas, por lo cual decidí desplazarme en transporte público y no conduciendo mi propio vehículo. Entiendo que hasta ahí es todo bastante razonable, ¿no?
Como nunca he ido a Avilés en tren ni en autobús, intenté informarme en internet. Mi primera intención fue desplazarme con Feve, dado que no hay línea directa de Cercanías Renfe de Gijón a Avilés, y la estación de autobuses me queda un rato más lejos. Una primera búsqueda en google me llevó a esta página. Así, a primera vista, parece fiable. El problema es que no funciona.
Ese buscador de feve me daba como resultado que no se puede ir de Gijón a Avilés, ni directamente ni haciendo transbordo; lo cual, según esto, es mentira.
Así que fui en autobús.
Pero me sentó mal, así que encontré esta página y dejé un mensaje explicando lo que me había pasado.
Y me olvidé del tema: fui al concierto, lo pasé muy bien, me tomé más de dos cervezas y menos de catorce, y me llevaron en coche de vuelta a casa. Todo bien.
El martes siguiente recibí un mensaje de correo, que decía esto:

Estimado Sr. Nubian Singer

 Puede que esté entrando en la antigua página web de Feve, que no está disponible.

Debe entrar a través de la página oficial de Renfe.

Reciba un cordial saludo.


Y digo yo:
A ver, carajo, la página está disponible. Si no estuviera disponible, yo no habría accedido a ella. Lo que ocurre es que no funciona. Y no solo está disponible, sino que es el primer resultado que arroja Google. Así que quizá alguien en Renfe, o Feve, o lo que sea, debería eliminar la página, y hacer las gestiones que correspondan para que el primer resultado de Google sea un buscador activado.
Que parece como si quisieran que feve funcionase mal aposta.

lunes, 16 de enero de 2017

Gusanito

Supongo que a estas alturas todos sabemos ya qué es el anisakis. Y también habremos visto todos el video del plato de pescado con un gusanito agitándose, grabado al parecer en una cena de nochevieja en una sidrería de Oviedo. Aquí tenéis la noticia, y aquí tenéis lo que dice la sidrería al respecto.

Y, bueno, puede ser que la actitud de la mujer no sea la más adecuada: sufrir un percance e intentar utilizarlo para sacar tajada. Pero peor me parece la actitud de la sidrería. Dicen que tuvieron muchísimo trabajo, sirvieron cuatrocientas y pico cenas aquella noche, el pescado fue un cambio de última hora que no aparecía en el menú previamente pactado... Excusas bastante burdas.

Y la asociación de hosteleros organizando una comida en esa sidrería, para mostrar su apoyo. Un montón de propietarios de restaurantes de los alrededores se reunen a comer allí para mostrar su apoyo a ese pobre hostelero, víctima de una campaña mediática de descrédito. Al revés, justo al revés, de lo que deberían haber hecho: reconvenir públicamente a un establecimiento que daña la imagen del sector, al descuidar normas básicas sanitarias, como son congelar el pescado antes de cocinarlo, o asegurarse de que éste alcanza cierta temperatura durante cierto tiempo al prepararlo.

Que estás jugando con la salud de la gente, coño. Que está en tu mano decir "no puedo atender tantas cenas, voy a servir diez o veinte menos", por ejemplo. Que no me parece que se pueda disculpar un error como ese. Que la mujer tendría que haber llamado a la policía municipal.

viernes, 4 de noviembre de 2016

La mujer desagradable

Lo primero que me llamó la atención de ella fue el chicle. Masticaba el chicle con la boca abierta, y en el largo pasillo de hormigón resonaba el eco de sus mandíbulas estrujando el chicle cada ver que mordía.
Luego su voz, ligeramente ronca, quizá gastada por hablar siempre a gritos. Reclamaba la atención de su acompañante, mirando a un niño, probablemente su nieto, aprendiendo a nadar en la piscina.
Ahí ya pensé que esa mujer era muy desagradable.
Otro día entramos detrás de ella en la piscina. Nos asignaron una taquilla debajo de la suya. Y ahí, la señora, guardando sus pertenencias en la taquilla, mientras el pequeño y yo esperábamos a que se quitara de en medio para acceder a la nuestra, se lo tomaba con calma.
Ahí yo ya le había cogido tirria.
Y entonces cierra su taquilla, y se pone a hablar a voces con otra mujer, sin moverse. Y el niño y yo detrás, a un lado, esperando que se aparte.
Entonces ya echaba de menos el bate de béisbol.



viernes, 1 de julio de 2016

Lágrimas

Pregunta dónde es el juicio. Mi compañero mira la citación y le dice: este juicio se ha suspendido, no hemos podido citar al denunciado. Intentamos avisarla ayer, para evitarle el viaje, pero no tenemos su teléfono.
Y entonces  empieza a llorar.
Le decimos que espere, que vamos a citarla para otro día. Y mientras espera, llora, y mientras llora, nos cuenta las perrerías que le hace su vecino: le tiene la puerta llena de aceite y de escupitajos, la escalera llena de colillas. Dejó un hueso de no se sabe qué en la maceta, y aquello estuvo lleno de moscas un montón de tiempo.
El denunciado suele estar en casa, pero cuando vamos del juzgado o de la policía a citarle no abre la puerta. Si no le citamos, no puede haber juicio.
Al final nos  cuenta que suele pedir en un supermercado. Sabiendo esto, quizá la policía pueda dar con él y citarlo. Le caerá una multa, que no pagará. Entonces se sustituirá por una pena de privación de libertad: localización permanente. Lo que antes era arresto domiciliario. Pasará un tiempo sin salir de casa, o no, y luego todo seguirá igual.

 ***


Llega, con los ojos llorosos, cuarenta minutos antes del juicio. Pide un abogado de oficio y protección: es el denunciante, y dice que recibió una paliza que casi lo dejan ciego.
Cuando le digo que es demasiado tarde para pedir nada se le escapa una lágrima. Se va, diciendo que no va a testificar. Que tiene miedo.
Un rato después aparece de nuevo. Pregunta dónde es la sala de vistas.

¿Asistirá al juicio? ¿O es que quiere alejarse de la sala de vistas para no encontrarse con su agresor?



lunes, 27 de junio de 2016

Mierda

Qué mierda las elecciones de ayer, de verdad. Qué mierda.
Que yo entiendo que cada uno vote lo que quiera, que no lo discuto. Que entiendo que cada uno tenga su ideología, y su forma de pensar, y lo que queráis.
Pero es que el PP no es un partido político, es una organización criminal. Que sabemos que a lo que se dedican es a forrarse, y luego ya si eso gobernar.
Que habéis votado a una panda de ladrones, coño.

Que nos reíamos de Italia por Berlusconi.

domingo, 1 de febrero de 2015

Lo que he visto en 2014

Al igual que el año anterior, durante 2014 he ido apuntando en una lista de filmaffinity las películas que veía. Aquí tenéis las diez que más me han gustado. 
No voy mucho al cine, así que no suelo consumir cine del año, como podréis comprobar. 
Aquí la lista. Al lado del nombre, el año de la peli y los puntos que le di:

1- Fargo (1996) - 9
2- Sin perdón (1992) - 9
3- Gran Torino (2008) - 8
4- Único testigo (1985) - 8
5- Matar a un ruiseñor (1962) - 8
6- Adiós, pequeña, adiós (2007) - 8
7- Searching for Sugar Man (2012) - 8
8- La princesa prometida (1987) - 7
9- Iron Man (2008) - 7
10- Atrapado en el tiempo (1993) - 7

No tengo ni idea de cómo ordena la web de filmaffinity las películas que tienen la misma puntuación. Yo las pongo tal como me salen ahí. Detras de Atrapado en el tiempo hay otras cinco películas con la misma puntuación, pero como solo quiero poner las diez primeras pues ahí se quedan, en el anonimato.