Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de junio de 2024

ILP antitaurina

 Se están recogiendo firmas en toda España para promover una iniciativa legislativa popular (ILP) para retirar a la tauromaquia la calificación de bien cultural. No se trata de prohibir los toros, ni siquiera de retirar las subvenciones. Simplemente, retirar esa calificación legal, lo que permitiría que en los municipios donde así lo determine el gobierno local se pueda prohibir (localmente) la celebración de espectáculos taurinos. Para hablar de esto vinieron a La Caja Diáfana Medea y Arturo, de Asturies Antitaurina, entidad que se está encargando en el principado de recoger firmas a favor de esta iniciativa.

En cuanto al programa en sí mismo, tengo que decir que fue de los mejores en los que he participado. La presencia de Patt alegra y anima mucho el debate, y el hecho de ser seis personas también elimina silencios incómodos que sí he tenido en otras ocasiones. En el lado negativo, y es la primera vez que me pasa, decir una gilipollez mientras pienso que quizá esté diciendo una gilipollez, darme cuenta después de que, efectivamente, era una gilipollez, que nadie lo verbalice y que quede mi gilipollez ahí grabada para siempre. No voy a decir a qué gilipollez me refiero, para animaros a escuchar el programa buscándola. Marketing radiofónico. 

El programa lo tenéis aquí. Escuchadlo y comentad lo que os parece, y si habéis encontrado la tremenda gilipollez que salió de mi boca.

domingo, 28 de enero de 2024

Enfermedades raras

 Hoy he vuelto a participar en La Caja Diáfana, ese programa de radio/podcast al que acudí como entrevistado en el mes de diciembre. Esta vez la entrevistada ha sido Ana Cruz, de la ONG Almas Especiales. Se dedican a colaborar en la visibilización de quienes sufren enfermedades raras. Ana empezó haciendo fotos a gente que no se sentía ni cómoda ni bien reflejada ante un fotógrafo "normal", y acabó montando una organización para ayudar a esas familias. 

Todo esto, y mucho más, lo cuenta aquí. Yo no he quedado muy contento, por decirlo suavemente, con mi escasa aportación al programa, pero era la primera vez. Espero ir haciendo más y mejor en el futuro. De momento, ya tenemos cita para el programa de febrero.

Estamos teniendo algunos problemas técnicos, derivados, entre otras cosas, de cierta renovación en el equipo del programa. Aún así, escuchad el programa y sed un poco indulgentes con nosotros, por favor.

domingo, 7 de marzo de 2021

Mi top cinco de personajes históricos

Hace un tiempo (meses, si no años) me copié en twitter de alguien que decía Ask me my "TOP 5" anything! Afortunadamente, tengo poquísimos seguidores en twitter, y la mitad son bots. Así que solo una persona respondió, y dijo: Your top 5 historical figures.
Así que aquí tenéis: mis cinco personajes históricos favoritos.

5.-  Alfonso XIII, el Africano,  y su nieto Juan Carlos I, el Campechano
A ver, que sí que es un poco pronto para considerar a Juan Carlos como personaje histórico, pero es que es un más que digno heredero de su pornógrafo abuelo. Me gustaría mucho saber qué cuentan los libros de historia de dentro de cien años sobre este monarca. Y del abuelo tenemos en el lado positivo su afición a la pornografía y que se largó y nos dejó la república. Ya podía haber hecho lo mismo el nieto.

4.- Blas de Lezo
Nadie sabía quién era este pollo hasta que Pérez-Reverte le dedicó un artículo, o algo así. Y de repente se puso de moda, y todo el mundo se sabía la historia del Medio Hombre y su defensa de Cartagena de Indias frente al ataque de los ingleses. Desgraciadamente, se ha convertido en un símbolo del mas rancio españolismo, pero sigue siendo un personaje de lo más interesante.

3.- Juan Bravo, Padilla y Maldonado
A ver, esto es un poco trampa porque son tres, pero es que van siempre en el mismo lote. Y aquí los pongo porque son los líderes de uno de los episodios históricos de Castilla que más me han interesado siempre. ¡Castilla comunera! Dato curioso que, desde esta revuelta de las comunidades, la palabra "comunidad" tenía una connotación muy negativa... Hasta la creación de las Comunidades Autónomas, ni más ni menos.

2.- María Pita
Porque dar a los ingleses un poco de lo suyo siempre está bien. Y porque liderar la defensa de la ciudad y cargarse a quien lidera el ataque pues está mejor todavía. Por si alguien no lo sabe, resumiendo podemos decir que, en algún momento del sigo XVI, los hijos de la pérfida Albión atacaron La Coruña en su camino a Lisboa, y en La Coruña toparon con los coruñeses y las coruñesas, que les dieron lo suyo y mandaron a pique a la Invencible Inglesa, respuesta a la fracasada Gran Armada.


1.- Fernando VII, el Deseado
Porque viene a representar todo lo malo que hay o puede haber en España. Porque engañó a todo el país, hasta el punto de que se le llamó El Deseado; porque trajo de nuevo el absolutismo y consiguió que se independizasen todos los territorios americanos, salvo Cuba y Puerto Rico. Menudo fiera, menudo cabrón. Cómo no iba a estar en el top 1 un pieza semejante.


🤓

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Los chavales de Altsasu

Supongo que sabéis lo que pasó, más o menos: las fiestas del pueblo, unos guardias civiles fuera de servicio que entran a un bar a seguir bebiendo y acaban recibiendo una paliza a manos de un grupo bastante numeroso. A consecuencia de estos hechos, uno de los guardias hubo de ser intervenido quirúrgicamente y ocho personas ingresaron provisionalmente en prisión. El otro guardia civil y las parejas de ambos sufrieron lesiones leves.

Desde entonces ha pasado más de un año y esas ocho personas siguen en prisión provisional. Se les acusa de cometer delitos de lesiones terroristas y amenazas terroristas, y por lo tanto las penas de cárcel que se piden suman unos 50 años para cada uno.

Sigo en twitter a algunas personas que van contando uno a uno los días que estos acusados pasan en prisión, refiriéndose a ellos como los chicos de Altsasu. Consideran que no se trató de un acto de terrorismo, sino de una simple pelea de bar, y que tanto la petición de 50 años de cárcel como el año de prisión provisional que ya llevan encima son castigos absolutamente desproporcionados.

Bueno, pues yo estoy parcialmente de acuerdo con esto. No se trató de terrorismo. Entiendo que el terrorismo implica premeditación, planificación, intencionalidad previa. Y todo esto ocurrió de repente: nadie, ni las propias víctimas, sabía que iban a acabar emborrachándose en aquel bar a las tres o cuatro de la mañana. Así que sin premeditación ni intencionalidad política no hay terrorismo. 

Ahora bien... tampoco fue una pelea de bar normal. No se calentaron por un me has mirado mal, ni nadie le tocó el culo a la novia de nadie, no se derramó accidentalmente una consumición. Uno de los agresores reconoció a una de las víctimas como guardia civil y les dieron una paliza por eso. Se me ocurre que es algo parecido a un par de comunistas que entran en un bar de nazis... (vaya, ya salió Hitler en la discusión, ¿eso no tenía un nombre?)

Es decir, estamos ante un delito de odio. Un grupo de personas, amparadas en la masa, apalizan a dos guardias civiles y sus parejas por el hecho de ser guardias civiles. Me parece bastante claro. Lo que sí parece bastante desproporcionado es el año de cárcel provisional  y los 50 años que pide la fiscalía. Parece que odiar a la guardia civil sale más caro que odiar a... no sé, gitanos, negros, mujeres, homosexuales, extranjeros...
 

martes, 3 de octubre de 2017

Banderita tú eres roja

La bandera oficial es la que nos representa a todos los españoles, sin importar la ideología ni la procedencia  de cada uno.

Con lo sucedido este domingo en Cataluña he cometido el error de enzarzarme en dos o tres discusiones iguales, sobre el mismo tema. Y esta frase la he leído un par de veces: la rojigualda es la bandera de todos los españoles, nos representa a todos y no hay por qué usar otra. No es la primera vez que la oigo, y siempre ocurre que quien la dice es de derechas. 
Al fin y al cabo, dicen, es la bandera que ha representado a España desde el siglo XVII (aunque hay gente que se la atribuye a los Reyes Católicos), nunca se ha utilizado otra, salvo durante la segunda república, es la que se aprobó en la Constitución.
Más o menos esos son los argumentos que se suelen dar. Pero resulta que no es así. Es decir, los argumentos son ciertos, pero no válidos. Me explico.
Los símbolos cambian con el paso del tiempo. Y su significado también. El ejemplo más obvio de esto es la cruz gamada: antes de los nazis significaba una cosa (o varias distintas, según el lugar); después de Hitler tiene otro significado radicalmente distinto.
A la bandera española le pasa algo parecido. No tengo muy claro qué sentimientos despertaría antes de la segunda república, pero con la aparición de la tricolor, la rojigualda cambió su significado, pasando a ser un símbolo monárquico. Y después llegó Franco, y la bandera dejó de ser monárquica para ser franquista. Y llegó la Constitución... y la bandera pasó a considerarse constitucional, pero siguió representando solo a una parte del espectro ideológico.
Los responsables de esto son, a mi juicio, los partidos de izquierda relevantes en aquel momento, es decir, PSOE y PCE. Porque intervinieron en la redacción de la Constitución, aceptaron que la bandera siguiera siendo la misma, con una modificación en el escudo, pero luego no la aceptaron como propia, rechazaron emplearla en sus actos públicos, dejando a la izquierda falta de un símbolo nacional. 
Así, en los mítines de PSOE y PCE (y luego IU) y demas partidos más o menos de izquierda dejó de haber una bandera que representara a España. En manifestaciones y demás siempre aparece una bandera republicana, desde que tengo uso de razón y me fijo en ello, pero nunca hay ninguna rojigualda. Si es que hasta lo escribo en cursiva porque la palabra ya me da repelús.

Así que no, la bandera oficial y constitucional sólo nos representa a todos cuando nos enfrentamos deportivamente a otros. En cualquier otro ámbito es vista como una bandera de derechas.

jueves, 27 de julio de 2017

Viajar en tren

Coincidíamos todos los días, o casi, en el tren. En el de las 7:21 o en el de las 7:33, al menos tres veces por semana íbamos juntos. Como los dos llevábamos bicicleta coincidíamos en la misma puerta del mismo vagón. Al segundo o tercer día empezamos a saludarnos: "hola", "hola". Todos los días. Supongo que los dos teníamos ganas de entablar conversación con el otro; al menos, yo sí quería hablar con él, pero nunca he sido capaz de iniciar una conversación con un desconocido. En el tren de vuelta nunca, o casi nunca, coincidíamos. Solo algunas veces, cuando yo iba tarde y cogía el tren de las 14:46.
Un día, sin embargo, se subió en el tren de las 14:26, y encima no lo hizo en nuestra parada, sino en la siguiente. Eso dio pie a un "¿qué haces tú aquí?", o algo así le dije. Y hasta ahora.

****

Odio profundamente a la gente que va en tren. A casi todos:
- Los que están fumando en el andén y suben al tren soplando una enooooorme bocanada de humo.
- Los que no se apartan para dejar salir antes de entrar.
- Los que entran y se quedan parados en el medio, estorbando a más no poder.
- Los que ocupan los lugares o asientos reservados para sillas de ruedas, minusválidos, carritos de bebé, bicicletas.
- Los que hablan a gritos por el móvil.
- Los que entran a toda prisa en el tren, y lo recorren buscando un asiento libre, y cuando lo encuentran se lanzan a él como cuervos a los ojos de una cabra muerta.
- Los que tienen que salir del tren por la puerta más cercana a la salida de la estación, como si les fuera a estallar la cabeza por recorrer esos cinco metros de  diferencia por el andén y no por el interior del vagón.

****

Se han encontrado esta mañana en el vagón. Uno venía desde Gijón, el otro se ha subido en Serín. Se saludan, y comentan algún tipo de evento musical al que uno acudió y el otro no. Le muestra un par de grabaciones en el móvil, al amigo y de paso a todos los demás viajeros. Comentan cosas sobre sus trabajos, sus horarios. Y de pronto mencionan el suceso que ha conmocionado a Gijón este verano, y resulta que conocen a uno de los autores. No presto mucha atención a lo que dicen. Me parece que, de alguna  manera, intentan disculparlo: la mitad de lo que dice la prensa es mentira, y además el chaval lo ha pasado muy mal en la vida.
Al llegar a Lugo de Llanera, el tren siempre se detiene para dejar pasar al Alvia. Cuatro o cinco minutos, nada más. Ellos aprovechan para abrir la puerta del vagón y compartir un cigarrillo. Uno, el más bajo, más fornido, rapado, con camiseta y pantalón de chándal, no sale del vagón, pero saca el brazo como intentando alejar el cigarrillo de la puerta. El otro, más alto y delgado, con camisa y una cadena sujetando su cartera, sale del vagón y se aleja uno o dos metros. Acaban el cigarro y vuelven a sentarse.
¿Qué tendrán, 20, 25 años?

jueves, 20 de julio de 2017

Pepe

Tengo un amigo.
Bueno, en realidad tengo más, pero quiero hablar de uno concreto. Como no le he pedido permiso, para conservar su anonimato voy a cambiar su nombre. Los que le conocéis en seguida sabréis de quién hablo cuando digo Pepe, y los que no le conocéis tampoco os perdéis nada.
Es complicado porque no sé muy  bien por dónde empezar. Quizá sea mejor no dejar para el final lo más escandaloso: Pepe es putero. Le gusta el sexo de pago. Argumenta que, en definitiva, cuando el sexo no es contratado tampoco es gratis, así que prefiere que todo esté claro desde el principio y contratar a una profesional. Esto, claro, abre un gran abanico de conversaciones, cuando se declara sin rubor cliente de estos servicios.
Pepe fue guardia civil, ahora está jubilado. Lo que más le dolió de su jubilación prematura es que tuvo que deshacerse de su colección de armas antiguas. Tampoco es que tuviera un arsenal: tenía dos o tres pistolas, o revólveres, o algo de eso. Pero le gustaban y tuvo que venderlas. El tema de la guardia civil también da para unas cuantas anécdotas cuando te tomas un par de cañas con Pepe.
Con motivo de su trabajo Pepe ha cambiado mucho de domicilio: ha vivido en Cataluña, Valencia, País Vasco, Asturias, Madrid. Y probablemente en algún sitio más. 
Pepe es liberal. Ha estudiado economía y filosofía y sociología. Y políticamente es afín al Partido Popular, aunque estuvo afiliado a UPyD en la misma época que yo.
Pepe es católico. Y es católico porque quiere, porque así lo ha decidido. Los sábados por la tarde y los domingos va a misa, es amigo del cura, y lee o hace lo que haya que hacer en la ceremonia.

******

Hablando de estas cosas, una vez me preguntó, al declararme yo ateo, que qué me impedía ensartar a mi hijo con un palo, asarlo y comérmelo, si no tenía miedo a un castigo superior. Me sentó un poco mal que me expresara esa idea en aquellos términos, la verdad. Pero me da más miedo la idea que subyace: si un día Pepe tiene una crisis de fe, o decide dejar de  ser católico, ¿qué le impedirá a él ensartarme en un palo, asarme y comerme? Al fin y al cabo, tengo mucho más que comer que mis hijos.

miércoles, 14 de junio de 2017

Normas

Probablemente habréis oído alguna vez, igual que yo, que España es un país demasiado regulado. Que hay demasiadas normas para todo, de modo que es imposible abrir un negocio totalmente legal: exceso de normas, de todo tipo de áreas, municipales, autonómicas, nacionales, a veces desconocidas, a veces contradictorias. No sé si esto es verdad, pero desde luego lo he oído y lo he leído en varias ocasiones.

* * * *

Ayer leí en twitter la queja de una chica, a la que habían puesto un parte en su instituto por llevar ropa inadecuada. Lo leí un poco por encima y no me quedé con el nombre de la chica en cuestión, no puedo revisarlo ahora con más calma. Colgó una foto de la ropa que llevaba: una camiseta y unos pantalones cortos. 
Eché un ojo a su twitter y ví que anteriormente había publicado una imagen de las normas del centro que afectan a la vestimenta. Estas normas hablaban de la ropa, en general. Creo recordar que sancionaba como falta leve la inadecuada. Ponía como ejemplo de inadecuada a las camisetas de tirantes. Vaya, me gustaría poder enlazar la foto de la chica: la camiseta que llevaba no era exactamente de tirantes, creo yo. No soy experto en moda, pero yo calificaría esa prenda como camiseta sin mangas. Entiendo que los tirantes son algo más estrecho que aquello. Luego está el pantalón, un pantalón corto que alguien en el centro vio como inadecuado. Un pantaloncito blanco que llegaba hasta medio muslo, más o menos.

* * * * 

Hace unos años una persona que conozco estudió un curso en Estados Unidos, alojada con una familia local. Nada más llegar, en agosto, esta familia la llevó de compras: la ropa que traía no era adecuada para el instituto. Entre otras cosas, la longitud de las prendas inferiores, fueran falda o pantalón, estaba perfectamente limitada: lo más corto no podía quedar a menos de un billete de dólar de la rodilla. Parece complicado de escribir, pero es muy práctico: te pruebas algo, sacas el billete, y ya sabes si puedes o no puedes llevarlo en el instituto. 

* * * *

Lo que quiero decir con todo esto es que el problema quizá no sea (solo) el exceso de normas. El verdadero problema es que las normas, las leyes, no son concretas, y quedan en gran medida a criterio del juzgador. Y aunque con este término se suele designar a los jueces y magistrados, en primer término quien juzga es el agente de movilidad, el profesor de instituto, el policía, el guardia civil. Son ellos los que deben determinar en primera instancia si tu ropa, tu respuesta, tu actitud, son adecuadas o inadecuadas.
Y sin billete de un dólar.