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miércoles, 4 de enero de 2023

Lo que he leído en 2022

Aquí está, un año más, la lista. Hacía mucho que no leía tan poco. Es cierto que me he atascado un par de veces, pero en realidad he caído en las garras de Tik Tok, y he perdido mucho tiempo con esa app infernal. 

En cualquier caso, esto es lo que ha habido:


 1.- Los hombres duros no bailande Norman Mailer
Lo primero que tengo que decir es que es una traducción antigua. La primera vez que ví este libro, en casa de mis padres, se llamaba "los tipos duros no bailan". Y esta traducción, además de tener otro título, tiene frases del tipo "conduje mi automóvil hasta la plantación de marijuana", que en un momento dado te pueden sacar un poco de la narración. Así que no sé si es por eso, o por otro motivo, pero la historia de este escritor, borracho, fumeta y follador me ha interesado menos de lo que debería. Es una novela negra con gotas de realismo mágico y algún desvarío metafísico que me ha costado acabar. Es cierto que, según va avanzando la trama, se va dejando (muy poco a poco) de diatribas mentales y centrando un poco en lo que realmente pasa, pero he estado cerca de abandonar su lectura.

Si Tim Madden no fuera tan pesado, me interesaría más saber qué ha sido de Patty Lareine.

2.- Orgullo y prejuiciode Jane Austen

Me acerqué a este libro con un poquitín de miedo, después de la experiencia con Fortunata y Jacinta. Siendo una novela más antigua, podría ser más incómoda de leer... pero no. Supongo que se debe a que la traducción es del siglo XX, por lo que el estilo resulta mucho más cercano y fácil de leer. Lo cierto es que me ha gustado bastante, así en general, aunque tengo que confesar que hay cosas que no he acabado de entender. No obstante, esto probablemente se deba más a que leo demasiado deprisa que al texto en sí mismo.

Ha estado bien.

3.- Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien (Cándida, memorias de una asistenta)de Guillermo Fesser
Lo cierto es que yo a Cándida apenas la conozco, habré escuchado sus críticas cinematográficas una o dos veces. Pero al parecer en su momento era un personaje muy celebrado en el programa de radio de Fesser. A mí estas memorias me dejan el cuerpo raro. Te cuenta una vida muy (muy) dura como quien te cuenta que ayer estuvo comiendo pipas, sin darle importancia a ninguna de las muchas desgracias que van ocurriendo. Una cosa que me descoloca mucho y no acabo de entender a qué viene es que se reproduce bastante fielmente la forma de hablar de Cándida, incluyendo sus frases hechas mal empleadas y palabras mal pronunciadas. No entiendo por qué: parecería un ejercicio humorístico, pero no puedo reírme de Cándida (en general, está feo reirse de la gente; en particular, está feísimo reirse de alguien que te está contando su vida plagada de desgracias). Por otro lado, dado que es la vida real de una persona real, no se trata de una novela con su arco de personaje que evolucione y todo eso. Tengo que confesar, por cierto, que no lo acabé: lo perdí en una mudanza y no me pareció lo bastante interesante como para buscar otro ejemplar y acabarlo, ya quedaba muy poco.

Totalmente prescindible.

4.- En la tumba de Montehanode G. G. Lapresa
Segunda entrega de Alter Cantabria, el universo mitológico cántabro del autor. Lo cierto es que me ha decepcionado un poco, pero ha sido culpa mía: me esperaba que me gustase un poco más que La caza del último ojáncano, y me ha gustado un poco menos; pero eso no quiere decir que no merezca la pena. Es un poco Indiana Jones poliamoroso y pansexual, sin dejar de ser interesante y divertido. Quizá me ha resultado demasiado corto para todo lo que quiere contar, pero las novelitas de Cerbero es lo que tienen.

Echadle un ojo, que merece la pena.

5.- Dios los cría...de J. Van De Wetering
Qué horror. El año pasado, creo, leí otra novela de este mismo autor. Guardaba buen recuerdo de ella, así que me hice con esta (debió costarme entre uno y tres euros, en la Semana Negra de Gijón), y la empecé bastante ilusionado. Qué decepción. Qué cosa rara, qué sinsentido, qué machistada. 

Qué error.

6.- Lo que callan los muertosde Ana Lena Rivera
Después del bodrio del holandés insoportable, me ha parecido una maravilla. Quizá no sea "tan" bueno, pero lo he leído con gusto y con ganas, y lo he disfrutado un montón. Que conozca algunos de los paisajes en los que transcurre la trama ayuda, claro. 

Me ha gustado lo suficiente como para tener intención de leer los dos siguientes.

7.- Te ahorcaréde Marcial Lafuente Estefanía
Cogí este libro por la misma razón por la que, en su día, leí uno de Corín Tellado. Y el resultado ha sido el mismo, porque son cosas muy parecidas: mucho diálogo regulero, párrafos de una sola frase, para que el texto parezca más largo, y una buena ensalada de tópicos. 

Para entusiastas del género, o, quizá, ni eso.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Renfe y la atención al viajero

Ayer, en el tren de vuelta a casa, tuvimos un percance. Al parecer afectó a toda Asturias, pero no lo sé porque no recibí mucha información al respecto. Aquí os copio la queja que he puesto en la web de Renfe, que obviamente no servirá para nada:

Buenos días.
Ayer, alrededor de las dos y media de la tarde, el tren en el que viajaba desde Oviedo a La Calzada se detuvo en mitad de un túnel. Tras varios minutos de espera, se informó a los pasajeros de que había una "avería en el sistema de señales". Unos minutos después, el tren empezó a moverse lentamente, hasta llegar a la estación de Villabona de Asturias y detenerse de nuevo (era el CIVIS, por lo que se supone que no debía detenerse hasta La Calzada).
Y allí nos quedamos parados varios minutos más. Alguna persona se acercó a hablar con el maquinista (o conductor, o piloto, o chófer, o como se llame), se abrieron las puertas, alguien salió del tren, se volvieron a cerrar. Esto ocurrió varias veces.
Al cabo de un buen rato el tren se puso en marcha de nuevo. Paró unas cuantas veces más, en ninguna estación; unos minutos de parada y vuelta a arrancar. Llegué a mi destino con algo más de una hora de retraso, creo recordar.
Entiendo que cuando surge una avería se soluciona lo antes posible. Y el motivo de mi queja no es el retraso: soy consciente de que estas cosas pueden ocurrir, y cuando ocurren se solucionan lo antes posible. Lo que motiva mi queja es que después del mensaje de la avería del sistema de señales los pasajeros no volvimos a recibir información. Sólo los que se acercaban al maquinista a preguntar se enteraban de algo. Y digo yo que tampoco costaba tanto coger el micrófono y responder a las preguntas de los viajeros de manera que nos enterásemos todos, que habría evitado tener que responder varias veces a lo mismo y habría tenido al pasaje informado de la situación.
Eso es todo. Gracias por su atención.

Por esto y por alguna otra cosa que me han contado, creo que algunos maquinistas de Renfe deberían recibir urgentemente algún curso de formación sobre el trato al público. En este caso no es que se dirigiese a nadie de malas formas, ni mucho menos. Es que, simplemente, no se dirigió a nadie, cuando le habría llevado dos minutos tenernos a los pasajeros informados. 

Actualización a 2/10/17:

Dieciséis días después de exponer mi queja recibo esta respuesta:

Estimado Sr. A:
 
Damos respuesta a la queja que remitió a nuestra página web el día 13 en la que detallaba cómo vivió el viaje entre Oviedo y La Calzada.
Le agradecemos muy sinceramente los datos que nos proporciona. Hemos recibido numerosas quejas por lo ocurrido la tarde anterior. Pasados unos días se elaboró un resumen para conocimiento de los responsables de esta Gerencia, pero su queja se transmitió literalmente porque estamos seguros de que refleja a la perfección cómo se desarrollaron los hechos y cómo se debería haber procedido en lo referente a la información.
En cuanto a la incidencia en sí, a las 14:30 se produjo una avería en el sistema de señales de toda Asturias, lo que significa que entre esa hora y las 17:00 quedaron en rojo todas las señales y hubo que aplicar medidas excepcionales de seguridad para que algunos trenes pudieran avanzar. Así y todo en algunos tramos no hubo más remedio que suspender la circulación de trenes hasta que se presentó personal de las brigadas de socorro en algunas estaciones situadas estratégicamente, lo que permitió reanudar la circulación aunque con restricciones.
Fue la incidencia más importante de los últimos años y no fue posible acudir a medios de transporte alternativos por carretera porque dado el volumen de viajeros afectados, no habría autocares/conductores suficientes para afrontar esa contingencia.
En lo referente a la información le sugerimos que descargue esta aplicación de ADIF, que facilita información en tiempo real http://www.adif.es/es_ES/adif_movil.shtml
Sentimos lo ocurrido y le pedimos disculpas.
Atentamente, 

He contestado un poco borde. Pensaba escribir una entrada nueva al respecto, pero en realidad tampoco me apetece ponerme a discutir con la Renfe ahora mismo. Ya llevo dos días discutiendo con amigos, conocidos y compañeros de trabajo a cuenta de lo que está pasando en Cataluña y tengo el cupo cubierto. Así que doy por zanjado este asunto.

lunes, 16 de enero de 2017

Gusanito

Supongo que a estas alturas todos sabemos ya qué es el anisakis. Y también habremos visto todos el video del plato de pescado con un gusanito agitándose, grabado al parecer en una cena de nochevieja en una sidrería de Oviedo. Aquí tenéis la noticia, y aquí tenéis lo que dice la sidrería al respecto.

Y, bueno, puede ser que la actitud de la mujer no sea la más adecuada: sufrir un percance e intentar utilizarlo para sacar tajada. Pero peor me parece la actitud de la sidrería. Dicen que tuvieron muchísimo trabajo, sirvieron cuatrocientas y pico cenas aquella noche, el pescado fue un cambio de última hora que no aparecía en el menú previamente pactado... Excusas bastante burdas.

Y la asociación de hosteleros organizando una comida en esa sidrería, para mostrar su apoyo. Un montón de propietarios de restaurantes de los alrededores se reunen a comer allí para mostrar su apoyo a ese pobre hostelero, víctima de una campaña mediática de descrédito. Al revés, justo al revés, de lo que deberían haber hecho: reconvenir públicamente a un establecimiento que daña la imagen del sector, al descuidar normas básicas sanitarias, como son congelar el pescado antes de cocinarlo, o asegurarse de que éste alcanza cierta temperatura durante cierto tiempo al prepararlo.

Que estás jugando con la salud de la gente, coño. Que está en tu mano decir "no puedo atender tantas cenas, voy a servir diez o veinte menos", por ejemplo. Que no me parece que se pueda disculpar un error como ese. Que la mujer tendría que haber llamado a la policía municipal.