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domingo, 24 de marzo de 2024

Salud mental

 Hoy hemos grabado un nuevo programa de La Caja Diáfana. Ha venido a hablar con nosotros Elena, de Afesa. Hemos hablado de salud mental, de los problemas que tienen quienes padecen una enfermedad, trastorno o condición que afecte a este aspecto de la salud, de la imagen que se tiene de esta problemática en la sociedad general... Elena y Eva nos han contado muchas cosas y muy interesantes al respecto. En fin, que el podcast lo tenéis aquí. Escuchadlo y aprended. 

Para cualquier comentario, duda que no sabré resolver o chiste sin gracia que queráis añadir, ahí abajo está lo de los comentarios. 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

La radio

 El domingo pasado hicimos otro programa de La Caja Diáfana. Aunque no intervine, ni se me menciona, estuve allí. No quise participar porque siento que este tema, "la cuestión palestina", me supera. Preferí estrenarme como contertulio/entrevistador/lo que surja con algún tema más liviano; así que, para volver a disfrutar de mis acertados comentarios y mi melodiosa voz, tendréis que esperar al programa de enero. No obstante, ahí tenéis el de diciembre. 

domingo, 7 de marzo de 2021

Mi top cinco de personajes históricos

Hace un tiempo (meses, si no años) me copié en twitter de alguien que decía Ask me my "TOP 5" anything! Afortunadamente, tengo poquísimos seguidores en twitter, y la mitad son bots. Así que solo una persona respondió, y dijo: Your top 5 historical figures.
Así que aquí tenéis: mis cinco personajes históricos favoritos.

5.-  Alfonso XIII, el Africano,  y su nieto Juan Carlos I, el Campechano
A ver, que sí que es un poco pronto para considerar a Juan Carlos como personaje histórico, pero es que es un más que digno heredero de su pornógrafo abuelo. Me gustaría mucho saber qué cuentan los libros de historia de dentro de cien años sobre este monarca. Y del abuelo tenemos en el lado positivo su afición a la pornografía y que se largó y nos dejó la república. Ya podía haber hecho lo mismo el nieto.

4.- Blas de Lezo
Nadie sabía quién era este pollo hasta que Pérez-Reverte le dedicó un artículo, o algo así. Y de repente se puso de moda, y todo el mundo se sabía la historia del Medio Hombre y su defensa de Cartagena de Indias frente al ataque de los ingleses. Desgraciadamente, se ha convertido en un símbolo del mas rancio españolismo, pero sigue siendo un personaje de lo más interesante.

3.- Juan Bravo, Padilla y Maldonado
A ver, esto es un poco trampa porque son tres, pero es que van siempre en el mismo lote. Y aquí los pongo porque son los líderes de uno de los episodios históricos de Castilla que más me han interesado siempre. ¡Castilla comunera! Dato curioso que, desde esta revuelta de las comunidades, la palabra "comunidad" tenía una connotación muy negativa... Hasta la creación de las Comunidades Autónomas, ni más ni menos.

2.- María Pita
Porque dar a los ingleses un poco de lo suyo siempre está bien. Y porque liderar la defensa de la ciudad y cargarse a quien lidera el ataque pues está mejor todavía. Por si alguien no lo sabe, resumiendo podemos decir que, en algún momento del sigo XVI, los hijos de la pérfida Albión atacaron La Coruña en su camino a Lisboa, y en La Coruña toparon con los coruñeses y las coruñesas, que les dieron lo suyo y mandaron a pique a la Invencible Inglesa, respuesta a la fracasada Gran Armada.


1.- Fernando VII, el Deseado
Porque viene a representar todo lo malo que hay o puede haber en España. Porque engañó a todo el país, hasta el punto de que se le llamó El Deseado; porque trajo de nuevo el absolutismo y consiguió que se independizasen todos los territorios americanos, salvo Cuba y Puerto Rico. Menudo fiera, menudo cabrón. Cómo no iba a estar en el top 1 un pieza semejante.


🤓

miércoles, 31 de enero de 2018

Cinco cosas que no me gustan de Asturias

Llevo ya más de diez años viviendo en Gijón, y creo que venirnos a vivir aquí es la mejor decisión que hemos tomado en la vida. No obstante, no todo es maravilloso. He aquí un listado de las cosas que no me gustan:

1- La gente (I). La gente, así en general, es un poco maleducada, al menos para el estándar madrileño. Es bastante común que se dirijan a ti lanzándote una pregunta así, directamente, sin un oíste, un perdona o un disculpe. Esto me ocurrió especialmente aquella temporada que estuve de reponedor en una gran superficie. Estaba ahí, colocando mis postres lácteos, y una voz a mi espalda decía, por ejempo: ¿Ónde tienes las fesorias? ¿Y se supone que yo tengo que saber que se dirige a mí?

2- La gente (II). La gente, así en general, es un poco maleducada. Por ejempo: dos personas se encuentran cuando una entra y otra sale, en la puerta de un local comercial. Da igual que sea un bar, una frutería o un salón de belleza. Estas dos personas se conocen y hace mucho tiempo que no se ven, así que se paran a charlar y a contarse sus  cosas. No se han dado cuenta, pero están en la puta puerta, así que cuando una tercera persona quiere entrar o salir del local, esta tercera debe llamar la atención de las dos primeras para que se aparten y dejen paso. Hasta aquí, todo normal: pasa en las mejores familias. En un lugar civilizado, las dos primeras se mantendrían ya apartadas, permitiendo el paso de quien quiera entrar y salir del local. Aquí, al menos en Gijón, no. Aquí, después de dejar pasar a la tercera, las dos primeras recuperan su posición inicial, movimiento que se repetirá después de la cuarta, la quinta y la sexta. A la séptima ya, encima, las dos primeras empezarán a poner mala cara cada vez que alguien les interrumpa su conversación para entrar o salir. No siempre es así, claro, pero esto es mucho más frecuente de lo que debería.

3- La gente (III). Esto ya no es mala educación, sino usos sociales totalmente distintos de los de mi lugar de origen. Aquí la gente toca a los niños. Vas andando por la calle con un niño o bebé en su silla o su carrito, y cualquier desconocido (especialmente ancianos) se pone a hacerles monerías, le ofrece caramelos (aunque sea demasiado pequeño para eso), y le hacen cosquillas, le pellizcan las mejillas, o cualquier otro tipo de carantoña. La primera vez que me pasó fue horrible.

4- La gente (IV). Es curioso que, viendo en el punto 2 lo que molesta que se interrumpan las conversaciones en las puertas, no tengan reparo alguno en interrumpir conversaciones en otro ámbito. Es decir: estás tomando un café charlando con alguien, y de repente llega otra persona, saluda a ese alguien, y se ponen a charlar tranquilamente. Una conversación a la que no se te invita sobre un tema del que no tienes el más mínimo conocimiento.

5- La gente (V). Yo esto lo achaco a que aquí no hay metro: no hay carteles en ningún sitio que indiquen que hay que dejar salir antes de entrar. En consecuencia, eso de pararse en la puerta y dejar que salga alguien se practica mucho menos de lo que debería.

A ver lo que tardan ahora mis amigos y conocidos asturianos en darme de palos...