Mostrando entradas con la etiqueta república. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta república. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de marzo de 2021

Mi top cinco de personajes históricos

Hace un tiempo (meses, si no años) me copié en twitter de alguien que decía Ask me my "TOP 5" anything! Afortunadamente, tengo poquísimos seguidores en twitter, y la mitad son bots. Así que solo una persona respondió, y dijo: Your top 5 historical figures.
Así que aquí tenéis: mis cinco personajes históricos favoritos.

5.-  Alfonso XIII, el Africano,  y su nieto Juan Carlos I, el Campechano
A ver, que sí que es un poco pronto para considerar a Juan Carlos como personaje histórico, pero es que es un más que digno heredero de su pornógrafo abuelo. Me gustaría mucho saber qué cuentan los libros de historia de dentro de cien años sobre este monarca. Y del abuelo tenemos en el lado positivo su afición a la pornografía y que se largó y nos dejó la república. Ya podía haber hecho lo mismo el nieto.

4.- Blas de Lezo
Nadie sabía quién era este pollo hasta que Pérez-Reverte le dedicó un artículo, o algo así. Y de repente se puso de moda, y todo el mundo se sabía la historia del Medio Hombre y su defensa de Cartagena de Indias frente al ataque de los ingleses. Desgraciadamente, se ha convertido en un símbolo del mas rancio españolismo, pero sigue siendo un personaje de lo más interesante.

3.- Juan Bravo, Padilla y Maldonado
A ver, esto es un poco trampa porque son tres, pero es que van siempre en el mismo lote. Y aquí los pongo porque son los líderes de uno de los episodios históricos de Castilla que más me han interesado siempre. ¡Castilla comunera! Dato curioso que, desde esta revuelta de las comunidades, la palabra "comunidad" tenía una connotación muy negativa... Hasta la creación de las Comunidades Autónomas, ni más ni menos.

2.- María Pita
Porque dar a los ingleses un poco de lo suyo siempre está bien. Y porque liderar la defensa de la ciudad y cargarse a quien lidera el ataque pues está mejor todavía. Por si alguien no lo sabe, resumiendo podemos decir que, en algún momento del sigo XVI, los hijos de la pérfida Albión atacaron La Coruña en su camino a Lisboa, y en La Coruña toparon con los coruñeses y las coruñesas, que les dieron lo suyo y mandaron a pique a la Invencible Inglesa, respuesta a la fracasada Gran Armada.


1.- Fernando VII, el Deseado
Porque viene a representar todo lo malo que hay o puede haber en España. Porque engañó a todo el país, hasta el punto de que se le llamó El Deseado; porque trajo de nuevo el absolutismo y consiguió que se independizasen todos los territorios americanos, salvo Cuba y Puerto Rico. Menudo fiera, menudo cabrón. Cómo no iba a estar en el top 1 un pieza semejante.


🤓

martes, 3 de octubre de 2017

Banderita tú eres roja

La bandera oficial es la que nos representa a todos los españoles, sin importar la ideología ni la procedencia  de cada uno.

Con lo sucedido este domingo en Cataluña he cometido el error de enzarzarme en dos o tres discusiones iguales, sobre el mismo tema. Y esta frase la he leído un par de veces: la rojigualda es la bandera de todos los españoles, nos representa a todos y no hay por qué usar otra. No es la primera vez que la oigo, y siempre ocurre que quien la dice es de derechas. 
Al fin y al cabo, dicen, es la bandera que ha representado a España desde el siglo XVII (aunque hay gente que se la atribuye a los Reyes Católicos), nunca se ha utilizado otra, salvo durante la segunda república, es la que se aprobó en la Constitución.
Más o menos esos son los argumentos que se suelen dar. Pero resulta que no es así. Es decir, los argumentos son ciertos, pero no válidos. Me explico.
Los símbolos cambian con el paso del tiempo. Y su significado también. El ejemplo más obvio de esto es la cruz gamada: antes de los nazis significaba una cosa (o varias distintas, según el lugar); después de Hitler tiene otro significado radicalmente distinto.
A la bandera española le pasa algo parecido. No tengo muy claro qué sentimientos despertaría antes de la segunda república, pero con la aparición de la tricolor, la rojigualda cambió su significado, pasando a ser un símbolo monárquico. Y después llegó Franco, y la bandera dejó de ser monárquica para ser franquista. Y llegó la Constitución... y la bandera pasó a considerarse constitucional, pero siguió representando solo a una parte del espectro ideológico.
Los responsables de esto son, a mi juicio, los partidos de izquierda relevantes en aquel momento, es decir, PSOE y PCE. Porque intervinieron en la redacción de la Constitución, aceptaron que la bandera siguiera siendo la misma, con una modificación en el escudo, pero luego no la aceptaron como propia, rechazaron emplearla en sus actos públicos, dejando a la izquierda falta de un símbolo nacional. 
Así, en los mítines de PSOE y PCE (y luego IU) y demas partidos más o menos de izquierda dejó de haber una bandera que representara a España. En manifestaciones y demás siempre aparece una bandera republicana, desde que tengo uso de razón y me fijo en ello, pero nunca hay ninguna rojigualda. Si es que hasta lo escribo en cursiva porque la palabra ya me da repelús.

Así que no, la bandera oficial y constitucional sólo nos representa a todos cuando nos enfrentamos deportivamente a otros. En cualquier otro ámbito es vista como una bandera de derechas.

martes, 26 de febrero de 2013

Banderas

Allá por el siglo XVII, Carlos III convocó un concurso para elegir una nueva bandera para los barcos de guerra españoles. En esa época los barcos llevaban las armas reales sobre paño blanco, lo cual era un problema: había borbones por todas partes, todos con las mismas armas sobre el mismo fondo blanco. Total, que el conocido como rey alcalde, de los doce modelos que le presentaron, escogió dos. Uno es el que todos conocemos: dos bandas rojas y una amarilla entre ellas, siendo cada una de las rojas de la mitad del grosor de la amarilla. Este modelo se adoptó para la armada. El otro modelo aceptado, para la marina mercante, era muy parecido. Aquí están los dos, cortesía de wikipedia: 


España era en aquel momento un reino gobernado por un rey, Carlos III, que siguiendo la moda de la época practicaba el despotismo ilustrado. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo, y esas cosas. Después del mejor alcalde de Madrid vino su hijo Carlos IV, y cuando este se peleaba con el que sería Fernando VII llegó Napoleón y arrasó con lo que quiso. Contra Napoleón y su hermano, José I (Pepe Botella para sus enemigos) se levantó la población en 1808... bajo la bandera adoptada por Carlos III. 
Luego los españoles demostraron que ya en aquella época eran estúpidos, y quitaron al francés para poner a Fernando VII, pero eso es otra historia. A lo que vamos es a que la bandera de España seguía siendo la misma. 
En el animado siglo XIX tuvieron lugar también las guerras carlistas, en las cuales los carlistas (que perdieron) se agrupaban bajo esta bandera:


Los isabelinos, que ganaron, seguían usando la enseña de Carlos III.
Luego vino Amadeo I de Saboya, y la primera república, luego Alfonso XII, el 98, y el siglo XX. 
En algún momento del primer tercio de este siglo, algún iluminado se inventó una bandera para apoyar la república: 


Se había extendido desde hacía un siglo, más o menos, la idea de que el color morado representaba al reino de Castilla, lo cual era y es falso. El color del pendón de Castilla es el carmesí, no el morado ni el violeta ni el púrpura. Desde ese punto de partida erróneo se crea esta bandera, que quiere representar la plurinacionalidad de España y esas zarandajas. Esta bandera representó a España desde la proclamación de la república en 1931 hasta la rebelión de 1936; y en la consecuente guerra civil identificó al bando republicano, el leal al régimen establecido. Los rebeldes eligieron la bandera anterior, y como ganaron la guerra, es la que se siguió utilizando en la dictadura, y luego en esta monarquía parlamentaria se consagra en esa constitución tan intocable, que solo se puede cambiar si lo dice alguien que mande mucho en Alemania. Pero eso es otra historia.
Durante la república ocurrió un hecho significativo. En Cataluña, y sobre todo en Asturias, en 1934, hubo una revolución que fracasó. Fracasó aplastada violentamente por el ejército, ejército que se decoraba con la bandera tricolor. 
Todo esto lo he contado (probablemente muy mal) para explicar porqué no me gusta la tricolor. Es innegable que es mucho más vistosa que la rojigualda (y simplemente escribir eso me da repelús), pero dentro de que las dos banderas, como todas las demás, son un invento, la de Carlos III la inventaron antes, y ha funcionado más tiempo representando todo tipo de formas de gobierno. 
Y, por otro lado, no deja de ser curioso ver a gente con camisetas conmemorando la revolución del 34 (Ochobre 34) y una banderita tricolor, al mismo tiempo.