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jueves, 27 de junio de 2024

ILP antitaurina

 Se están recogiendo firmas en toda España para promover una iniciativa legislativa popular (ILP) para retirar a la tauromaquia la calificación de bien cultural. No se trata de prohibir los toros, ni siquiera de retirar las subvenciones. Simplemente, retirar esa calificación legal, lo que permitiría que en los municipios donde así lo determine el gobierno local se pueda prohibir (localmente) la celebración de espectáculos taurinos. Para hablar de esto vinieron a La Caja Diáfana Medea y Arturo, de Asturies Antitaurina, entidad que se está encargando en el principado de recoger firmas a favor de esta iniciativa.

En cuanto al programa en sí mismo, tengo que decir que fue de los mejores en los que he participado. La presencia de Patt alegra y anima mucho el debate, y el hecho de ser seis personas también elimina silencios incómodos que sí he tenido en otras ocasiones. En el lado negativo, y es la primera vez que me pasa, decir una gilipollez mientras pienso que quizá esté diciendo una gilipollez, darme cuenta después de que, efectivamente, era una gilipollez, que nadie lo verbalice y que quede mi gilipollez ahí grabada para siempre. No voy a decir a qué gilipollez me refiero, para animaros a escuchar el programa buscándola. Marketing radiofónico. 

El programa lo tenéis aquí. Escuchadlo y comentad lo que os parece, y si habéis encontrado la tremenda gilipollez que salió de mi boca.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

La radio

 El domingo pasado hicimos otro programa de La Caja Diáfana. Aunque no intervine, ni se me menciona, estuve allí. No quise participar porque siento que este tema, "la cuestión palestina", me supera. Preferí estrenarme como contertulio/entrevistador/lo que surja con algún tema más liviano; así que, para volver a disfrutar de mis acertados comentarios y mi melodiosa voz, tendréis que esperar al programa de enero. No obstante, ahí tenéis el de diciembre. 

domingo, 7 de marzo de 2021

Mi top cinco de personajes históricos

Hace un tiempo (meses, si no años) me copié en twitter de alguien que decía Ask me my "TOP 5" anything! Afortunadamente, tengo poquísimos seguidores en twitter, y la mitad son bots. Así que solo una persona respondió, y dijo: Your top 5 historical figures.
Así que aquí tenéis: mis cinco personajes históricos favoritos.

5.-  Alfonso XIII, el Africano,  y su nieto Juan Carlos I, el Campechano
A ver, que sí que es un poco pronto para considerar a Juan Carlos como personaje histórico, pero es que es un más que digno heredero de su pornógrafo abuelo. Me gustaría mucho saber qué cuentan los libros de historia de dentro de cien años sobre este monarca. Y del abuelo tenemos en el lado positivo su afición a la pornografía y que se largó y nos dejó la república. Ya podía haber hecho lo mismo el nieto.

4.- Blas de Lezo
Nadie sabía quién era este pollo hasta que Pérez-Reverte le dedicó un artículo, o algo así. Y de repente se puso de moda, y todo el mundo se sabía la historia del Medio Hombre y su defensa de Cartagena de Indias frente al ataque de los ingleses. Desgraciadamente, se ha convertido en un símbolo del mas rancio españolismo, pero sigue siendo un personaje de lo más interesante.

3.- Juan Bravo, Padilla y Maldonado
A ver, esto es un poco trampa porque son tres, pero es que van siempre en el mismo lote. Y aquí los pongo porque son los líderes de uno de los episodios históricos de Castilla que más me han interesado siempre. ¡Castilla comunera! Dato curioso que, desde esta revuelta de las comunidades, la palabra "comunidad" tenía una connotación muy negativa... Hasta la creación de las Comunidades Autónomas, ni más ni menos.

2.- María Pita
Porque dar a los ingleses un poco de lo suyo siempre está bien. Y porque liderar la defensa de la ciudad y cargarse a quien lidera el ataque pues está mejor todavía. Por si alguien no lo sabe, resumiendo podemos decir que, en algún momento del sigo XVI, los hijos de la pérfida Albión atacaron La Coruña en su camino a Lisboa, y en La Coruña toparon con los coruñeses y las coruñesas, que les dieron lo suyo y mandaron a pique a la Invencible Inglesa, respuesta a la fracasada Gran Armada.


1.- Fernando VII, el Deseado
Porque viene a representar todo lo malo que hay o puede haber en España. Porque engañó a todo el país, hasta el punto de que se le llamó El Deseado; porque trajo de nuevo el absolutismo y consiguió que se independizasen todos los territorios americanos, salvo Cuba y Puerto Rico. Menudo fiera, menudo cabrón. Cómo no iba a estar en el top 1 un pieza semejante.


🤓

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Los chavales de Altsasu

Supongo que sabéis lo que pasó, más o menos: las fiestas del pueblo, unos guardias civiles fuera de servicio que entran a un bar a seguir bebiendo y acaban recibiendo una paliza a manos de un grupo bastante numeroso. A consecuencia de estos hechos, uno de los guardias hubo de ser intervenido quirúrgicamente y ocho personas ingresaron provisionalmente en prisión. El otro guardia civil y las parejas de ambos sufrieron lesiones leves.

Desde entonces ha pasado más de un año y esas ocho personas siguen en prisión provisional. Se les acusa de cometer delitos de lesiones terroristas y amenazas terroristas, y por lo tanto las penas de cárcel que se piden suman unos 50 años para cada uno.

Sigo en twitter a algunas personas que van contando uno a uno los días que estos acusados pasan en prisión, refiriéndose a ellos como los chicos de Altsasu. Consideran que no se trató de un acto de terrorismo, sino de una simple pelea de bar, y que tanto la petición de 50 años de cárcel como el año de prisión provisional que ya llevan encima son castigos absolutamente desproporcionados.

Bueno, pues yo estoy parcialmente de acuerdo con esto. No se trató de terrorismo. Entiendo que el terrorismo implica premeditación, planificación, intencionalidad previa. Y todo esto ocurrió de repente: nadie, ni las propias víctimas, sabía que iban a acabar emborrachándose en aquel bar a las tres o cuatro de la mañana. Así que sin premeditación ni intencionalidad política no hay terrorismo. 

Ahora bien... tampoco fue una pelea de bar normal. No se calentaron por un me has mirado mal, ni nadie le tocó el culo a la novia de nadie, no se derramó accidentalmente una consumición. Uno de los agresores reconoció a una de las víctimas como guardia civil y les dieron una paliza por eso. Se me ocurre que es algo parecido a un par de comunistas que entran en un bar de nazis... (vaya, ya salió Hitler en la discusión, ¿eso no tenía un nombre?)

Es decir, estamos ante un delito de odio. Un grupo de personas, amparadas en la masa, apalizan a dos guardias civiles y sus parejas por el hecho de ser guardias civiles. Me parece bastante claro. Lo que sí parece bastante desproporcionado es el año de cárcel provisional  y los 50 años que pide la fiscalía. Parece que odiar a la guardia civil sale más caro que odiar a... no sé, gitanos, negros, mujeres, homosexuales, extranjeros...
 

martes, 3 de octubre de 2017

Banderita tú eres roja

La bandera oficial es la que nos representa a todos los españoles, sin importar la ideología ni la procedencia  de cada uno.

Con lo sucedido este domingo en Cataluña he cometido el error de enzarzarme en dos o tres discusiones iguales, sobre el mismo tema. Y esta frase la he leído un par de veces: la rojigualda es la bandera de todos los españoles, nos representa a todos y no hay por qué usar otra. No es la primera vez que la oigo, y siempre ocurre que quien la dice es de derechas. 
Al fin y al cabo, dicen, es la bandera que ha representado a España desde el siglo XVII (aunque hay gente que se la atribuye a los Reyes Católicos), nunca se ha utilizado otra, salvo durante la segunda república, es la que se aprobó en la Constitución.
Más o menos esos son los argumentos que se suelen dar. Pero resulta que no es así. Es decir, los argumentos son ciertos, pero no válidos. Me explico.
Los símbolos cambian con el paso del tiempo. Y su significado también. El ejemplo más obvio de esto es la cruz gamada: antes de los nazis significaba una cosa (o varias distintas, según el lugar); después de Hitler tiene otro significado radicalmente distinto.
A la bandera española le pasa algo parecido. No tengo muy claro qué sentimientos despertaría antes de la segunda república, pero con la aparición de la tricolor, la rojigualda cambió su significado, pasando a ser un símbolo monárquico. Y después llegó Franco, y la bandera dejó de ser monárquica para ser franquista. Y llegó la Constitución... y la bandera pasó a considerarse constitucional, pero siguió representando solo a una parte del espectro ideológico.
Los responsables de esto son, a mi juicio, los partidos de izquierda relevantes en aquel momento, es decir, PSOE y PCE. Porque intervinieron en la redacción de la Constitución, aceptaron que la bandera siguiera siendo la misma, con una modificación en el escudo, pero luego no la aceptaron como propia, rechazaron emplearla en sus actos públicos, dejando a la izquierda falta de un símbolo nacional. 
Así, en los mítines de PSOE y PCE (y luego IU) y demas partidos más o menos de izquierda dejó de haber una bandera que representara a España. En manifestaciones y demás siempre aparece una bandera republicana, desde que tengo uso de razón y me fijo en ello, pero nunca hay ninguna rojigualda. Si es que hasta lo escribo en cursiva porque la palabra ya me da repelús.

Así que no, la bandera oficial y constitucional sólo nos representa a todos cuando nos enfrentamos deportivamente a otros. En cualquier otro ámbito es vista como una bandera de derechas.

jueves, 20 de julio de 2017

Pepe

Tengo un amigo.
Bueno, en realidad tengo más, pero quiero hablar de uno concreto. Como no le he pedido permiso, para conservar su anonimato voy a cambiar su nombre. Los que le conocéis en seguida sabréis de quién hablo cuando digo Pepe, y los que no le conocéis tampoco os perdéis nada.
Es complicado porque no sé muy  bien por dónde empezar. Quizá sea mejor no dejar para el final lo más escandaloso: Pepe es putero. Le gusta el sexo de pago. Argumenta que, en definitiva, cuando el sexo no es contratado tampoco es gratis, así que prefiere que todo esté claro desde el principio y contratar a una profesional. Esto, claro, abre un gran abanico de conversaciones, cuando se declara sin rubor cliente de estos servicios.
Pepe fue guardia civil, ahora está jubilado. Lo que más le dolió de su jubilación prematura es que tuvo que deshacerse de su colección de armas antiguas. Tampoco es que tuviera un arsenal: tenía dos o tres pistolas, o revólveres, o algo de eso. Pero le gustaban y tuvo que venderlas. El tema de la guardia civil también da para unas cuantas anécdotas cuando te tomas un par de cañas con Pepe.
Con motivo de su trabajo Pepe ha cambiado mucho de domicilio: ha vivido en Cataluña, Valencia, País Vasco, Asturias, Madrid. Y probablemente en algún sitio más. 
Pepe es liberal. Ha estudiado economía y filosofía y sociología. Y políticamente es afín al Partido Popular, aunque estuvo afiliado a UPyD en la misma época que yo.
Pepe es católico. Y es católico porque quiere, porque así lo ha decidido. Los sábados por la tarde y los domingos va a misa, es amigo del cura, y lee o hace lo que haya que hacer en la ceremonia.

******

Hablando de estas cosas, una vez me preguntó, al declararme yo ateo, que qué me impedía ensartar a mi hijo con un palo, asarlo y comérmelo, si no tenía miedo a un castigo superior. Me sentó un poco mal que me expresara esa idea en aquellos términos, la verdad. Pero me da más miedo la idea que subyace: si un día Pepe tiene una crisis de fe, o decide dejar de  ser católico, ¿qué le impedirá a él ensartarme en un palo, asarme y comerme? Al fin y al cabo, tengo mucho más que comer que mis hijos.

miércoles, 14 de junio de 2017

Normas

Probablemente habréis oído alguna vez, igual que yo, que España es un país demasiado regulado. Que hay demasiadas normas para todo, de modo que es imposible abrir un negocio totalmente legal: exceso de normas, de todo tipo de áreas, municipales, autonómicas, nacionales, a veces desconocidas, a veces contradictorias. No sé si esto es verdad, pero desde luego lo he oído y lo he leído en varias ocasiones.

* * * *

Ayer leí en twitter la queja de una chica, a la que habían puesto un parte en su instituto por llevar ropa inadecuada. Lo leí un poco por encima y no me quedé con el nombre de la chica en cuestión, no puedo revisarlo ahora con más calma. Colgó una foto de la ropa que llevaba: una camiseta y unos pantalones cortos. 
Eché un ojo a su twitter y ví que anteriormente había publicado una imagen de las normas del centro que afectan a la vestimenta. Estas normas hablaban de la ropa, en general. Creo recordar que sancionaba como falta leve la inadecuada. Ponía como ejemplo de inadecuada a las camisetas de tirantes. Vaya, me gustaría poder enlazar la foto de la chica: la camiseta que llevaba no era exactamente de tirantes, creo yo. No soy experto en moda, pero yo calificaría esa prenda como camiseta sin mangas. Entiendo que los tirantes son algo más estrecho que aquello. Luego está el pantalón, un pantalón corto que alguien en el centro vio como inadecuado. Un pantaloncito blanco que llegaba hasta medio muslo, más o menos.

* * * * 

Hace unos años una persona que conozco estudió un curso en Estados Unidos, alojada con una familia local. Nada más llegar, en agosto, esta familia la llevó de compras: la ropa que traía no era adecuada para el instituto. Entre otras cosas, la longitud de las prendas inferiores, fueran falda o pantalón, estaba perfectamente limitada: lo más corto no podía quedar a menos de un billete de dólar de la rodilla. Parece complicado de escribir, pero es muy práctico: te pruebas algo, sacas el billete, y ya sabes si puedes o no puedes llevarlo en el instituto. 

* * * *

Lo que quiero decir con todo esto es que el problema quizá no sea (solo) el exceso de normas. El verdadero problema es que las normas, las leyes, no son concretas, y quedan en gran medida a criterio del juzgador. Y aunque con este término se suele designar a los jueces y magistrados, en primer término quien juzga es el agente de movilidad, el profesor de instituto, el policía, el guardia civil. Son ellos los que deben determinar en primera instancia si tu ropa, tu respuesta, tu actitud, son adecuadas o inadecuadas.
Y sin billete de un dólar.

viernes, 31 de marzo de 2017

Justicia

Es posible que a lo largo de los últimos años hayáis oído hablar al Ministro de Justicia de papel cero, expediente digital o algo parecido. Al ministro actual, o a cualquiera de los dos o tres anteriores, o más. La idea lleva tiempo apareciendo por las ruedas de prensa del ramo. Se suele acompañar de noticias sobre archivos judiciales inundados o comidos por las ratas: esto me afecta a mí personalmente, porque aunque actualmente no tengo inundaciones ni ratas en el archivo que manejo, lo que tengo son problemas de espacio para archivar expedientes.
Se supone que, más o menos, el expediente digital ya está en marcha. La administración autonómica de justicia de la que yo dependo se está gastando un dineral en cosas como, por ejemplo, poner un segundo monitor a los funcionarios, para que puedan trabajar como actualmente y a la vez ver el expediente en la otra pantalla; o también se está gastando muchísimo más dinero en folios.
¿Cómo? ¿Más dinero en folios por el papel cero? ¿Esto cómo se come?
Pues bien. Resulta que, como consecuencia de este nuevo sistema, los abogados deben presentar cualquier documento en versión digital, a través de un sistema establecido al efecto. Así que cualquier escrito, factura, foto, etc, que se presente, estará en el expediente digital.
Entonces pueden pasar dos cosas. En el juzgado en el que trabajo ahora, por ejemplo, cuando, en el juicio, un abogado pide que se exhiba al testigo determinado documento, la respuesta de su señoría es que no se puede, porque ese documento, aunque consta en las actuaciones, no se ha imprimido. Se ahorra papel, sí, y la mayoría de las veces no es necesario que el testigo vea la factura para que la reconozca, que ya sabe qué se está discutiendo; pero hay veces que aclararía mucho las cosas que el testigo, y de paso el juez y el abogado de la otra parte, pudieran ver la foto, o el plano, o lo que sea.
La otra opción, claro, y creo que la más habitual, es que sea el juzgado el que imprima todo eso que los abogados han presentado digitalmente. O sea: el abogado tiene un documento, lo escanea, lo envía al juzgado, y el juzgado lo imprime. Papel cero.
Y podría parecer que, en los juzgados que actúan según la primera opción, al menos sí se ahorra papel... Pero no, o no tanto: si la sentencia se recurre, hay que enviar todo el expediente a la Audiencia Provincial. Y los magistrados de la Audiencia Provincial no saben, o no quieren, o no quieren saber estudiar el procedimiento en su versión digital, con lo cual hay que imprimir todo lo que no estaba impreso. Y es más: los funcionarios de la Audiencia Provincial no saben, o no quieren, o están muy ocupados para imprimir todo eso, con lo cual devuelven el procedimiento al juzgado para que este lo imprima todo y lo mande de nuevo a la Audiencia.
No sé cuántos años llevamos hablando del papel cero, y todavía estamos así.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Fútbol

Esta semana la clase de mi hijo mayor, que tiene diez años, ha recibido la visita de un enviado de la liga de fútbol. Un señor que les ha organizado unas actividades, dentro de la clase de educación física, en las que se les intenta inculcar a los alumnos ciertos valores, con el ánimo de que de mayores sean futboleros (y futboleras, claro) respetuosos.
Y a mí no acaba de parecerme bien. Hace poco Molinos publicó esto, donde habla (un poco) del fútbol. Y creo que tiene razón. El fútbol ya consume gran parte de nuestra vida. De ser un entretenimiento poco más que dominical ha pasado a ser el eje central de la vida de demasiada gente. Si determinado futbolista hace publicidad de calzoncillos, es padre, se afeita la barba o se tira un pedo, se convierte en noticia, capaz de abrir el informativo deportivo. El fútbol se ha comido el pastel, no hay margen para otros deportes, siendo precisamente el fútbol el deporte con mayor violencia entre los aficionados: le sigue el baloncesto, pero muy de lejos.
El año pasado, en los juegos olímpicos de Río de Janeiro, hubo un problema en las pruebas de atletismo: la futbolización del público. La gente en las gradas cantando, silbando, pitando, para animar a sus atletas o, sobre todo, para incomodar a los adversarios. Algo nunca antes visto en atletismo. Pero parece que lo que ahora nos educa como asistentes a espectáculos deportivos es el fútbol, un deporte que nunca ha sido modélico en eso (ni en otras cosas, algún día hablaremos del respeto al árbitro).
Lo que quiero decir con todo esto es que habría sido mucho mejor que el colegio dedicase esa hora de  clase a promocionar la práctica de otros deportes, y no la asistencia como espectadores al fútbol. Que quitar un poquito de poder sobre nuestros hijos a personajes como Cristiano Ronaldo no nos vendría nada mal.

lunes, 27 de junio de 2016

Mierda

Qué mierda las elecciones de ayer, de verdad. Qué mierda.
Que yo entiendo que cada uno vote lo que quiera, que no lo discuto. Que entiendo que cada uno tenga su ideología, y su forma de pensar, y lo que queráis.
Pero es que el PP no es un partido político, es una organización criminal. Que sabemos que a lo que se dedican es a forrarse, y luego ya si eso gobernar.
Que habéis votado a una panda de ladrones, coño.

Que nos reíamos de Italia por Berlusconi.

martes, 22 de julio de 2014

Ideas sueltas

Cataluña.
Sobre la consulta catalana se me ocurren una serie de preguntas cuya respuesta no he visto por ahí, aunque es cierto que no he realizado una búsqueda exhaustiva. Vienen a ser estas:

1- ¿Quién podrá votar? ¿Bastará con estar empadronado en Cataluña, o habrá que ser nacido allí? ¿Y los catalanes emigrados, podrán votar?

2- ¿Cómo se supone que se "leerán" los resultados? ¿Qué ocurrirá si se polarizan mucho geográficamente? Supongamos por un momento que gana la independencia en toda Cataluña, menos en una provincia. ¿Esto obligaría a los barceloneses, por ejemplo, a independizarse con el resto? ¿Y si esta diferencia no es entre provincias, sino entre municipios? ¿Y si es Barcelona y su área metropolitana quien vota en sentido contrario al resto? ¿Y si toda Cataluña quiere irse, salvo Sant Boi de Llobregat?

Asturias.
Hace ya algún tiempo mantuve una conversación en twitter con @iyangc sobre los símbolos asturianos. Resumo, más o menos, lo que entendí.

La bandera asturiana lleva un símbolo cristiano, pero eso no quiere decir que Asturias sea cristiana. Aunque la cruz de la victoria sea un símbolo religioso en su origen, el uso que se ha hecho de ella hace que haya perdido ese significado religioso, por lo que ahora es símbolo del pueblo asturiano, independientemente de la religión de cada uno.

Que Asturias sea un principado no es motivo de orgullo. Se trata de un castigo impuesto por el rey Juan I de Castilla tras tres levantamientos de Alfonso Enríquez contra la corona de Castilla, en el siglo XIV. Que hayan transcurrido unos setecientos años no debe hacernos olvidar que el principado es un castigo por rebeldes.

¿Soy el único que ve algo contradictorio entre estos dos últimos párrafos?

Asturies.
Como todos sabéis, la bandera de Asturias es esta:




Alguno de vosotros no sabrá que existe una versión nacionalista. O independentista. O no sé muy bien qué significa la estrella roja:



Y al hilo de lo dicho anteriormente, no me parece muy coherente que una bandera que en principio debería representar ciertos principios como el laicismo lleve un símbolo religioso como motivo central. Aparte de que es terriblemente fea, anque eso ya es cuestión de gustos.
Así que desde este mi blog aprovecho para proponer a la comunidad nacionaliega (o como se quieran denominar los que se vean representados por esta bandera) un cambio. Manteniendo los colores de la bandera original, y cambiando el símbolo religioso por otro símbolo, que tal vez fuera religioso en su origen pero hoy por hoy sí que ha perdido cualquier connotación mística. Algo así:






¿No es mucho más bonita?

Actualizo: Se me olvidó dar las gracias a @yosoyrufo por hacerme la nueva bandera asturiana.


sábado, 29 de marzo de 2014

Mucha policía

Últimamente he tenido un par de conversaciones en twitter con un guardia civil. Básicamente, aquí y aquí. Y como en twitter hay muy poco margen para explicarse, y apenas da para repetir consignas, voy a intentar exponer en este mi blog lo que opino acerca de los cuerpos policiales, los antidisturbios y lo que viene pasando últimamente en las manifestaciones en España.

Se ha acusado varias veces a los propios policías infiltrados de crear los altercados, proporcionando a  sus compañeros uniformados la excusa para ejercer la violencia. Evidentemente la policía y el gobierno niegan estos hechos. Pero yo me lo creo. Me lo creo porque es el gobierno el principal beneficiado de que haya altercados. Ante los ojos de la mayoría, la violencia desacredita a los manifestantes, incluso cuando la única violencia que se refleja en los medios es la de la UIP contra los manifestantes. Así que es fácil reventar una manifestación de decenas o centenas de miles de personas con los pocos manifestantes propensos a la violencia y unos cuantos policías infiltrados (supuestamente para detener a los anteriores) animando la cosa.

Probablemente ya hayaís visto antes este vídeo, es de septiembre de 2012:


En él se puede ver a unos agentes de la UIP, más algunos vestidos de... lo que sea, "deteniendo" a dos hombres, de los cuales uno grita "¡que soy compañero!"... 

O sea. O bien la policía detiene manifestantes tan indiscriminadamente que es capaz de detener a sus propios miembros, que están realizando tareas de vigilancia para evitar altercados; o bien los policías infiltrados se dedican a provocar esos altercados y por ello se "detuvo" a este encapuchado.

Pues no sé qué es peor. Pero lo que está claro es que ahí la policía se está convirtiendo en el enemigo, posicionándose en contra de los ciudadanos a los que tiene que proteger.

A partir de este tipo de situaciones, repetidas en youtube todas las veces que queramos, el lógico y razonable que la cantidad de manifestantes dispuestos a la violencia sea cada vez mayor. Y que estén más preparados.

Ocurre también que el gobierno para el que trabajan estos policías no es tan leal a ellos como ellos a él, y así llegamos a lo ocurrido en la última manifestación: sí que había manifestantes con ganas de agredir a los policías, claro. Luego los policías comienzan los altercados, cargando contra los manifestantes antes de la hora señalada para el fin de la manifestación, con un coro actuando en el escenario. Y luego, este gobierno ingrato, con esos errores tácticos y estratégicos que parecen forzados, deja a algunos policías vendidos frente a los manifestantes violentos.

Luego también hay videos de policías que se tropiezan y se caen al suelo solos, que seguro que computaron como agentes heridos de diversa consideración, y luego hablaban de un policía en coma que al final resultó no existir, porque los medios de comunicación son casi tan leales al gobierno como los policías, y así nos va.

Porque se les ha olvidado que a quien deben lealtad es a los ciudadanos.

Espero que esta conversación continúe en algún sitio, bien en los comentarios del blog o en otro blog o en twitter o donde se os ocurra.

martes, 23 de julio de 2013

Opresión

¿Os acordáis de las manifestaciones antiglobalización? Hubo una en Barcelona, alrededor del año 2001. Por aquel tiempo yo tenía un amigo asturiano que fue expresamente a aquella manifestación. De allí volvió con una camiseta que, alrededor del lema "Pobles en llucha per la seva llibertat" (cito de memoria) tenía un círculo de banderas que representaban, en versión nacionalista o independentista (si no es lo mismo), a todas las comunidades autónomas. Excepto Murcia, creo. 

Para Cataluña tenía esta: 


Que viene a representar a los Países Catalanes. Tuve qué preguntar de quién era esta: 


Que es el lábaro cántabro. Sí, nacionalistas cántabros. Me llamó la atención en su momento que había una bandera que coincidía con la autonómica: 


Total, que entre unas y otras, venían a reclamar independencia, o autodeterminación, o autogobierno, o lo que sea, a toda España, pero por partes. Así que a mí no me cuadraba, porque si todos son pueblos oprimidos, ¿quién el el pueblo opresor? Con este planteamiento no queda una España opresora
No había vuelto a pensar en esto hasta que ayer me metí sin que me invitaran en una conversación en twitter, que para eso está. Hablando de nacionalismos, @EnderRap dijo esto: 


Entonces, si no he entendido mal, el nacionalismo español es cosa del Estado central y de la gente que niega el derecho a decidir de los pueblos. O sea, que no hay un pueblo español opresor, ¿no? es "gente" que pertenece a los pueblos oprimidos. Pero si son oprimidos, ¿cómo pueden ser a la vez opresores?

Se me ocurre que quizá alguien se está haciendo un lío. Que no se trata de pueblos. Que se trata, a falta de una palabra mejor, de clases. Que no es que España nos robe, que quien nos roba son algunos españoles, algunos de los cuales son de los nuestros. Y que es a ellos a los que beneficia que pensemos que el enemigo, el opresor, el ladrón, es otro, alguien externo.

jueves, 13 de junio de 2013

Promesas y juramentos

En los juicios que vemos en las series de la tele, y en las películas, cuando va a declarar un testigo se le hace jurar que dirá la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad. 
En el mundo real, no. Al menos no en España; nunca he estado en un juicio en Estados Unidos. Aquí su señoría pregunta al testigo si jura o promete decir verdad, y ya. Por tanto, no existe en España el delito de perjurio, sino el de falso testimonio.
El caso es que, como en los juicios me aburro mucho, esta pregunta (¿jura o promete decir verdad?) me llevó el otro día a una reflexión, que acto seguido comparto con vosotros:

A veces, cuando hay cambios de gobierno, o nombramientos de ministros o demás gente relevante (no como nosotros), los (algunos) medios centran la atención en si el nombrado va a prometer o jurar el cargo. Y resulta curioso, porque lo que se espera, normalmente, es que se retraten los nombrados, tirando a conservadores si juran y a progresistas si prometen.

Y yo no lo entiendo.

Es más, creo que debería ser al revés.

Según la Real Academia Española, prometer es, en su primera acepción, "obligarse a hacer, decir o dar algo". Y sin embargo, jurar es "afirmar o negar algo, poniendo por testigo a Dios, o en sí mismo o en sus criaturas".

Total, que quien jura lo que hace es poner por testigo a Dios, lo cual, si no recuerdo mal, es pecado, ¿no? Aquello de tomar el nombre de Dios en vano, o algo así era.

Así que lo lógico y racional sería que los conservadores (mayormente católicos aquí) prometieran, pues jurar es pecado; y que los progresistas (más dados a llevarse mal con la jerarquía eclesiástica) juraran, por el hecho de tocarle las narices a la Conferencia Episcopal más que por otra cosa.

martes, 4 de junio de 2013

Cosas de tuiter

Estaba perdiendo el tiempo un poco en twitter y he visto esto:



No he sido el único, claro, y alguien ha respondido:



Ahí han comenzado un entretenido debate, que desgraciadamente se ha zanjado con esto:



Aclaro que luego @Lena_Prado ha dicho que no se refería exactamente a @paleofreak con su comentario. Pero claro, yo me había enganchado, así que me he metido en la conversación:



Al final, @Lena_Prado me ha recomendado ver unos vídeos. Desgraciadamente, están en inglés, y aunque dicen por ahí que los hay subtitulados, yo no los he encontrado. Así que os dejo uno de ellos, que está en inglés, sí, pero es un inglés muy facilito: yo lo he entendido casi todo, no digo más.

martes, 26 de febrero de 2013

Banderas

Allá por el siglo XVII, Carlos III convocó un concurso para elegir una nueva bandera para los barcos de guerra españoles. En esa época los barcos llevaban las armas reales sobre paño blanco, lo cual era un problema: había borbones por todas partes, todos con las mismas armas sobre el mismo fondo blanco. Total, que el conocido como rey alcalde, de los doce modelos que le presentaron, escogió dos. Uno es el que todos conocemos: dos bandas rojas y una amarilla entre ellas, siendo cada una de las rojas de la mitad del grosor de la amarilla. Este modelo se adoptó para la armada. El otro modelo aceptado, para la marina mercante, era muy parecido. Aquí están los dos, cortesía de wikipedia: 


España era en aquel momento un reino gobernado por un rey, Carlos III, que siguiendo la moda de la época practicaba el despotismo ilustrado. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo, y esas cosas. Después del mejor alcalde de Madrid vino su hijo Carlos IV, y cuando este se peleaba con el que sería Fernando VII llegó Napoleón y arrasó con lo que quiso. Contra Napoleón y su hermano, José I (Pepe Botella para sus enemigos) se levantó la población en 1808... bajo la bandera adoptada por Carlos III. 
Luego los españoles demostraron que ya en aquella época eran estúpidos, y quitaron al francés para poner a Fernando VII, pero eso es otra historia. A lo que vamos es a que la bandera de España seguía siendo la misma. 
En el animado siglo XIX tuvieron lugar también las guerras carlistas, en las cuales los carlistas (que perdieron) se agrupaban bajo esta bandera:


Los isabelinos, que ganaron, seguían usando la enseña de Carlos III.
Luego vino Amadeo I de Saboya, y la primera república, luego Alfonso XII, el 98, y el siglo XX. 
En algún momento del primer tercio de este siglo, algún iluminado se inventó una bandera para apoyar la república: 


Se había extendido desde hacía un siglo, más o menos, la idea de que el color morado representaba al reino de Castilla, lo cual era y es falso. El color del pendón de Castilla es el carmesí, no el morado ni el violeta ni el púrpura. Desde ese punto de partida erróneo se crea esta bandera, que quiere representar la plurinacionalidad de España y esas zarandajas. Esta bandera representó a España desde la proclamación de la república en 1931 hasta la rebelión de 1936; y en la consecuente guerra civil identificó al bando republicano, el leal al régimen establecido. Los rebeldes eligieron la bandera anterior, y como ganaron la guerra, es la que se siguió utilizando en la dictadura, y luego en esta monarquía parlamentaria se consagra en esa constitución tan intocable, que solo se puede cambiar si lo dice alguien que mande mucho en Alemania. Pero eso es otra historia.
Durante la república ocurrió un hecho significativo. En Cataluña, y sobre todo en Asturias, en 1934, hubo una revolución que fracasó. Fracasó aplastada violentamente por el ejército, ejército que se decoraba con la bandera tricolor. 
Todo esto lo he contado (probablemente muy mal) para explicar porqué no me gusta la tricolor. Es innegable que es mucho más vistosa que la rojigualda (y simplemente escribir eso me da repelús), pero dentro de que las dos banderas, como todas las demás, son un invento, la de Carlos III la inventaron antes, y ha funcionado más tiempo representando todo tipo de formas de gobierno. 
Y, por otro lado, no deja de ser curioso ver a gente con camisetas conmemorando la revolución del 34 (Ochobre 34) y una banderita tricolor, al mismo tiempo.

martes, 5 de febrero de 2013

El rescate

He encontrado este vídeo por ahí. Es cierto que se hace un poco lento de ver, pero me ha parecido interesante. Aquí os lo dejo para que perdáis unos minutos.

martes, 20 de noviembre de 2012

Funcionarias

Normalmente, al oír hablar de funcionarios, uno se imagina a una persona malhumorada y estreñida, parapetada tras una ventanilla o un escritorio, cuyo único placer en la vida consiste en fastidiar al ciudadano, denegándole lo que sea que solicite por faltarle una fotocopia que el propio funcionario podría hacer sin siquiera levantarse de la silla, o abroncando al usuario por no conocer una norma que no tiene por qué conocer. Ciertamente, este tipo de funcionario existe: todos, o muchos, nos hemos topado alguna vez con alguno así.

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El pasado cinco de octubre, hace un mes y medio, mi padre murió en la planta de nefrología del Hospital Universitario La Paz, en Madrid. Pasó allí sus últimas dos o tres semanas, la última de ellas inconsciente, y durante todo ese tiempo estuvo, y estuvimos sus acompañantes, atendidos por el personal de enfermería de dicha planta. Y este personal, estas enfermeras, auxiliares, celadoras, y no sé si alguna otra categoría laboral, tuvieron un comportamiento excelente, con preocupación,  tacto y dedicación hacia todos nosotros mucho más allá de lo que les obliga su contrato. Dentro de las circunstancias, salimos de aquella planta (o al menos yo salí) con un gran sentimiento de gratitud hacia todas estas personas.

El pasado fin de semana mi hermana me enseñó una carta que le había llegado del hospital. En principio creyó que sería el resultado de la autopsia o algún trámite legal, pero no: era una carta de pésame. Cabe la posibilidad de que el cuerpo del mensaje fuera un modelo, que a todos los que pasamos por eso nos manden la misma carta. También podría ser que no. En cualquier caso, lo que me llamó la atención al leer la carta fue ver, al pie, no menos de una docena de firmas, todas ellas añadiendo una coletilla del tipo "con cariño" o "con afecto".

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Cuando volváis a oir hablar de funcionarios, por favor, no recordéis al idiota del primer párrafo. Haced un esfuerzo y pensad en todos los que se esfuerzan, muy por encima de sus obligaciones, no en cumplir su trabajo sino en ayudar al ciudadano. Como el personal de enfermería de la planta de nefrología del Hospital Universitario La Paz.

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Y sirva el presente escrito como homenaje a esas funcionarias.