jueves, 1 de enero de 2026

Lo que he leído en 2025

Este año he incluído los cómics. O, bueno, el cómic, que pensé hace un año que habría más. Creo que el libro que más he disfrutado ha sido Sendero de los espíritus, que os recomiendo muy fuerte desde aquí. Aquí tenéis las reseñas:

1.- Reedición marvel premier los vengadores. la guerra kree-skrull, de R. Thomas, S. Buscema y otros.

Un clásico Marvel que, como (casi) todos los clásicos Marvel, peca de infantil y apresurado, por lo menos. No deja de ser gracioso, a pesar de todo, lo engolado y rimbombante de los diálogos. Aún así, me ha resultado menos entretenido de lo que esperaba.

(Le he puesto 2/5 en GoodReads)

2.- Adiós, muñeca, de Raymond Chandler.

Otro clásico, esta vez de novela policiaca. ¿O será esto novela negra? No lo sé, y tampoco me importa mucho. Es un pepinazo de libro, aunque tengo que admitir que, en dos o tres ocasiones, me ha resultado un poco confuso y no he entendido lo que estaba pasando. No sé si será un problema de la traducción, o de los usos y costumbres de la época y el lugar, que quizá yo no acabe de entender del todo. En cualquier caso, merece muchísimo la pena.

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

3.- El secreto de Erna, de Alicia G. García.

Pues me ha gustado mucho, la verdad. Es una historia un poco frenética en la que a veces me ha costado enterarme bien de lo que pasaba, aunque eso igual es culpa mía, que leo demasiado deprisa cuando estoy atrapado. Una cosa que me llama la atención de los libros de Alicia (he leído dos últimamente) es que va al turrón en seguida. No pierde el tiempo con presentaciones ni situando al lector ni nada parecido: acaba el primer capítulo y ya vas a toda velocidad, aunque, claro, luego irás aún más deprisa.
Mola mucho, también, que la historia transcurra en la ciudad de provincias en la que uno reside, pero claro, ¡cuál es ese instituto al lado de la comisaría en la que uno puede aparcar tranquilamente! 
Como punto negativo tengo que decir que el final me ha resultado un tanto anticlimático, me ha dejado un poco frío, después del frenesí del resto de la novela. 
Leedla, haceos el favor.

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

4.- Amanda Black. Una herencia peligrosa, de Juan Gómez-Jurado  y Bárbara Montes.

Qué decepción, oye. Vale que es un libro infantil (no juvenil, no: infantil), pero aún así es regulero a más no poder. Me pone especialmente de los nervios un recurso que utiliza continuamente: anunciar que hay algo que no sabes, pero no te lo cuenta porque... no se sabe. No puedo con eso. 
Al margen del abuso de este recurso, pues es un cuentecillo de superhéroes para preadolescentes, con clara vocación de saga, que ha debido tener cierto éxito, dado que se han publicado diez títulos en cuatro años. 
En fin, que no os molestéis. Si tenéis hijos en edad de leer esto, mejor que lean El hobbit.

(Le he puesto 2/5 en GoodReads)

5.- Sendero de los espíritus, de Tony Hillerman.

Qué chulo. Me ha gustado mucho. Peca un poco, en mi opinión, de exotización, o quizá mistificación, de la cultura navajo, pero mucho menos de lo habitual en la actualidad. Al margen de eso, los personajes están bien construidos y la trama avanza con fluidez y el clímax realmente mola. 
Echadle un ojo, que merece la pena.

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

6.- Mira, Mateo, de Loli Pérez.

No me ha gustado nada. Tiene menos de doscientas páginas, y aún así tarda mucho en entrar en acción. No me ha interesado ninguno de los personajes. Pero lo peor es el final: no sé si es que yo no doy para mucho, o es un final muy confuso, el caso es que no acabo de entender lo que pasa. Total, que no puedo recomendarlo.

(Le he puesto 2/5 en GoodReads)

7.- La bodega, de Noah Gordon.

Me ha costado. Quizá sea porque tengo todavía fresco en la cabeza el haber leído Chamán, pero tiene la misma estructura: arranca en el presente, y en seguida mete un larguísimo flashback, para luego volver al presente y continuar la historia. Y toda esa parte, que igual son dos tercios de la novela, se me ha hecho larga y pesada. Sin embargo, el último tercio, ya va volado y me ha gustado mucho.
No es, de todas formas, una lectura que vaya a recomendar.

(Le he puesto 3/5 en GoodReads)

8.- Lauburu, de Nahikari Diosdado.

No me ha gustado. No me identifico con ninguna de las protagonistas. Es más, prácticamente no las distingo. Me ha parecido una historia narrada con prisa, que merecía un tratamiento menos apresurado. Y, por supuesto, ese gesto cruel que ocurre al principio, y que por mucho que se intente explicar más tarde, no deja de ser de una crueldad extrema que revuelve un poco las tripas.
No lo recomiendo.

(Le he puesto 1/5 en GoodReads)

9.- La quimera del oro, de Jack London.

No puedo decir que me haya gustado, la verdad. Ya he comentado alguna vez que, como norma general, no me gustan los libros de cuentos, así que este lo tiene difícil, ya de entrada.
Pero es que, además, todo es malo. Los hombres son malos, el clima es malo, los animales son malos. No queda ni un pequeño hueco para la esperanza en este libro. Cada uno de los cuentos me deja mal cuerpo. Si tengo que elegir uno, me quedo con el último: El Burlado. Siendo oscuro, frío y carente de esperanza, es ligeramente distinto a todos los demás.
Si tienes un gusto remotamente parecido al mío, no te lo recomiendo ni un poquito.

(Le he puesto 2/5 en GoodReads)

10.- La pasión turca, de Antonio Gala.

Se trata, sin duda, de una novela bastante cursi; no obstante, es mucho menos cursi de lo que me esperaba, teniendo en cuenta que yo al autor solo lo conocía de sus apariciones en televisión. La trama me ha gustado, aunque es un poco lenta en su desarrollo y contiene demasiadas reflexiones acerca del amor. Tengo que decir que a mí el amor, como tema de conversación, siempre me ha producido un poco de pudor, y este amor exagerado e irreal que siente Desi me resulta más inverosímil que la capacidad de volar de Superman.
Con todo esto, tengo que decir que es una buena novela, aunque quizá no sea para mí.

(Le he puesto 3/5 en GoodReads)

11.- 36, de Nieves Delgado.

Es una novelita muy corta. Poco más que un cuento. La edición que yo he leído tiene 220 páginas, tamaño cuartilla, letra a buen tamaño, e incluye nota del editor, prólogo, y un cuento de la misma autora. Así que se lee en dos patadas. 
En general sí me ha gustado, aunque durante gran parte de la lectura he tenido una sensación extraña, que no sé si sabré explicar: más que estar leyendo una novela, se sentía como estar leyendo un resumen de la novela. Como cuando alguien te cuenta una película. Seguro que esto se puede explicar de una manera lógica y razonada, pero yo no soy capaz. 
No obstante, me ha gustado, y estoy interesado en leer más de la misma autora. 

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

12.- Huérfanos del sueño, de Andrés Zelada.

Aunque es otra novelita de Cerbero, es mucho más larga que la anterior (lo que no la hace mejor ni peor: es solo un dato). Plantea una situación no tan distópica en un futuro no tan lejano, y me parece un planteamiento acertado, aunque quizá (y puede que esté siendo un poco señoro en esto) me rechina un poco que absolutamente todos los personajes que tienen vida sexual son queer. Que no me parece mal, son sus personajes y follan como su autor quiere, pero se me hace raro. Por otro lado, el final amargo me deja un poco... amargado, supongo. 
Me ha costado un pelín adaptarme a las alocuciones de la narradora a "la cámara" al principio, y a Santiago después, aunque al final quede convenientemente explicado. Habiendo leído recientemente otra novela narrada en primera persona, en unos cuadernos escritos por la protagonista, no acaba de gustarme el recurso, por lo falso que resulta. Si realmente estuviera escrito o narrado por la protagonista, los diálogos no podrían tener tanto detalle, por ejemplo. 
Después de esto, podría parecer que no me ha gustado nada, pero todo lo contrario. Es cierto que, leyendo la sinopsis, me esperaba otra cosa, pero me ha gustado y os la recomiendo enérgicamente.

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

13.- Q de quién, de Sue Grafton.

Es la tercera novela que leo de esta autora y esta protagonista, y es, sin la más mínima duda, la que menos me ha gustado. La primera mitad del libro, concretamente, se me ha hecho muy cuesta arriba. La trama principal no acaba de arrancar, y hay una subtrama que, supongo, habrá comenzado en otra novela anterior y continuará en las siguientes, que me ha parecido aburridísima. Puro culebrón. Afortunadamente, la segunda mitad aparca esa trama y se centra en la investigación, y ahí coge carrerilla y me da lo que me gusta: pim pam pim pam ocurren cosas y la historia avanza. 

(Le he puesto 3/5 en GoodReads)

14.- El profesional, de John Grisham.

Supongo que si conoces y te gusta el fútbol americano puedes disfrutar un poco más de este libro, pero tampoco mucho. Dedica varios capítulos a narrar partidos superemocionantes... si entiendes algo de lo que ocurre. Lo malo es que la trama, quitando eso, tampoco da mucho más de sí. Parecía, durante algunas páginas, que la familia de Livvy iba a aportar algo interesante, pero qué va. Total, que me ha parecido una absoluta pérdida de tiempo.

(Le he puesto 1/5 en GoodReads)

15.- El hobbit, de J.R.R. Tolkien.

Es la tercera vez, por lo menos, que lo leo. Quizá sea la cuarta. Y tengo muy claro que no voy a decir nada nuevo sobre él. Es, definitivamente, un libro infantil, o juvenil, quizá. En general me gusta, quizá más por el cariño que le tengo que por su verdadera calidad. 
A pesar de esto, tiene algunos pasajes que detesto, especialmente el capítulo "Acertijos en la oscuridad". Me resulta muy infantil, incluso dentro del tono general de la narración. Es de todo punto increíble que un ser como Gollum, tal como se le presenta, respete las normas de un combate de adivinanzas; más aún que acepte la derrota, como hace en primera instancia, frente a una pregunta que no es, de ninguna manera, ni acertijo ni adivinanza. Me enerva esto, y es el origen de todo El señor de los anillos. En general, desde la salida de Rivendel hasta los barriles en el río me ha costado un poquitín.
Por otro lado, me encanta Beorn, me flipa la batalla de los cinco ejércitos, disfruté muchísimo con la huida en los barriles; me cae mal Thorin, me cae mal Bardo, me molesta que el rey bajo la montaña acabe siendo Dain y no uno de los enanos que acompañaban a Bilbo. 

En fin, que todo esto da igual. Que os lo leáis. 

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

16.- Sicario, de Alberto Vázquez-Figueroa.

Aburrido. 
Una historia que podría hacer sido muy entretenida, apasionante o cautivadora se queda en una cosuca aburrida. Lo que más me ha molestado es ese empeño en transcribir las interpelaciones del narrador hacia el escritor; no sé cuál era la intención, pero el resultado ha sido sacarme de quicio. Llegó un punto en que ya leía en diagonal para acabar cuanto antes.
Probablemente he sido generoso con la puntuación.

(Le he puesto 2/5 en GoodReads)

17.- Iacobus, de Matilde Asensi.

A ver. Más o menos, el primer tercio del libro me ha encantado, me ha vuelto loco, me ha tenido enamorado. Luego, comenzando con el camino de Santiago, ha ido perdiendo interés, poco a poco, hasta llegar a ese punto en que tensa demasiado la cuerda y destruye por completo la suspensión de la credulidad, o como se llame eso. Si lo has leído sabes perfectamente a qué complejo de túneles me refiero. A partir de ahí, nada, no he conseguido recuperarme, y es una pena porque iba yo dando la lata a la gente, recomendándolo a todo aquel que quisiera escucharme, sin ser yo nada de eso. Y qué pena, porque me caen muy bien los tres personajes principales.

(Le he puesto 3/5 en GoodReads)

18.- La mala costumbre, de Alana S. Portero.

No sé muy bien cómo calificar este libro. Empecé a leerlo con algo de miedo: había visto en tuíter muchos comentarios muy positivos, y experiencias anteriores en parecidas circunstancias acabaron con gran decepción por mi parte. Sin embargo, me ha gustado, sin duda. Tiene una riqueza léxica notable, trata temas y, en ocasiones, situaciones muy crudos, utilizando un lenguaje delicado y casi poético. La trama, o mejor, la historia que cuenta tiene interés por sí misma pero, además, está muy bien narrada.
Y sin embargo... No sé, algo tiene que no sé qué es que me mantiene ajeno, distante. Ese es el puntito que le falta para tener cinco estrellas y ser la lectura perfecta.
En cualquier caso, no os dejéis llevar por mis prejuicios y leedlo, cojones.

(Le he puesto 4/5 en GoodReads)

sábado, 27 de diciembre de 2025

Las pelis que he visto este otoño

 Me han animado a hacer con las películas lo que hago con los libros, y me he dicho: "¡claro que sí, guapi!". Para hacerlo más distendido, en vez de ser anual será estacional, así que comenzamos con el resumen de pelis vistas en otoño de 2025:

1- El golpe (George Roy Hill, 1973)

Inauguro esta serie con un clásico clasiquísimo, una película casi perfecta: acabas de verla y tienes ganas de salir a timar a alguien por ahí. Robert Redford y el hombre más guapo del mundo siendo increíblemente guapos y molándolo todo. 
Os la recomendaría, pero seguro que ya la habéis visto todos.

2- Las  invasiones bárbaras (Denys Arcand, 2003)

Probablemente esta película es mejor de lo que me ha parecido, y es que la he visto doblada, y el doblaje es de muy mala calidad; esto es peor tratándose de una película de gente hablando. Mis hijos, que la han visto conmigo, decían que les sacaba de la película que el protagonista hablara con la voz de Peter Griffin. El problema de este tipo de películas es que, si no dominas el idioma en que están rodadas, estás vendido: o escuchas este doblaje barato o te pasas más tiempo leyendo subtítulos que mirando las imágenes.
Otro inconveniente que tiene es que se trata de la secuela de El declive del imperio americano, peli de 1986 que no he visto, y que si hubiera visto antes, probablemente habría olvidado. El caso es que hay una serie de personajes que apenas tienen presentación, por venir de aquella película.
A pesar de todo esto, la peli tiene su gracia y su interés, y por supuesto que tuve mi momento de llorar (llorar de verdad, no derramar una lagrimita pirata). 
Total, que sí, la recomiendo, más aún si habláis francés con acento quebequés.

3- Superman (James Gunn, 2025)

Salió al mismo tiempo que Los 4 Fantásticos y tuve que elegir cuál veía en el cine. Elegí los 4F y elegí mal: no es que Superman me haya encantado, pero sí me ha gustado más. Más acción, pim pam pim pam, y menos regodearse en la inmensidad intergaláctica de las cosas. Esto no quiere decir que me haya encantado: tiene cosas que no me han gustado nada, especialmente el puto perro que no me hace ninguna gracia. No puedo negar tampoco que juega en su contra que yo siempre he sido marvelita, y que lo decero nunca me ha acabado de llegar a la patata. Por otro lado, ver a la maravillosa señora Maisel haciendo de Lois Lane también me despierta sentimientos encontrados; es una gran actriz, no lo discuto, pero solo puedo verla a punto de subir a un escenario a hacerme de reír. 
O sea, que sí, que es una peli entretenida, pero nada más: no es el peliculón de la vida.

4- Malos tiempos en El Royale (Drew Goddard, 2018)

Pues ha sido una triste decepción. Las críticas la ponen bastante bien, y a mí me ha resultado aburrida. La trama en sí misma sí que mola, pero es demasiado lenta. Me aburro, bostezo, las manos se me van al móvil. 
No la recomiendo.

5- Figuras ocultas (Theodore Melfi, 2016)

No me ha gustado nada. Es una película indiscutiblemente entretenida, por supuesto, puro Hollywood. Pero también tiene una descaradísima carga de propaganda, tanta y tan evidente que no se pude disfrutar ni un poquito de la película. Ahora resulta que, en plena segregación, los blancos eran todos bellísimas personas, pero, no sé, les daba pereza rebelarse contra el orden establecido o algo así. No sé, es un lavado de cara tan descarado de ese aspecto de la historia (y la cultura) estadounidense que no he sido capaz de ver más allá. 

6- American Psycho (Mary Harron, 2000)

Qué cosa más horrible, por dios. No he entendido nada. No creo que haya mucho que entender, parece una de esas películas en la que lo importante es lo que te montes tú en la cabeza, y eso no me gusta. Solo dura una hora y cuarenta y dos minutos, y se me ha hecho larga. No entiendo cómo algo como esto puede llegar a ser película de culto, y menos aún cómo es posible que haya gente que tenga una lectura positiva de un personaje como el supuesto Patrick Bateman. Qué pérdida de tiempo.

7- Un espía y medio (Rawson Marshall Thurber, 2016)

Una comedieta de acción al servicio del inmenso Dwayne Johnson, antes conocido como The Rock. Algún chiste hace gracia, y ya. Perfectamente evitable, no puedo decir más.

8- Jurado nº 2 (Clint Eastwood, 2024)

Tengo que decir que Clint Eastwood me parece un director un tanto sobrevalorado. No digo, por supuesto, que sea malo; digo que no es tan bueno. Y esta película, concretamente, no está entre sus mejores obras. No ayuda, desde luego, que la protagonice el soseras de Nicholas Hoult, pero al margen de eso me ha resultado un pelín aburrida, y pasado el giro de guión del principio, bastante predecible. 
Demasiada intensidad.

9- Un monstruo viene a verme (J.A. Bayona, 2016)

Leí a alguien en alguna red social calificar esta película como bonita. No me parece acertado. He llorado como una magdalena y eso no es bonito ni de lejos. Sí me parece una buena película, no puedo ponerle ningún pero: está bien hasta el doblaje. Lo único que digo es que bonita no es la palabra.
Es curioso que, con lo que me gustan a mí las películas de llorar, no me he quedado con la sensación de "me ha gustado esta película". Quizá sea la crudeza del tema de fondo, la subtrama del colegio, la relación con la abuela... pero algo tiene que no identifico y no me ha acabado de gustar. No obstante, repito, es una buena película.

10- Ocean's 13 (Ocean's Thirteen) (Steven Soderbergh, 2007)

Una peliculilla fácil de ver, pero sin más. Entretenida, aunque confusa a veces, se mantiene con la promesa de que después todo quedará perfectamente explicado. Y cumple su promesa, aunque a veces la explicación sea más infantil que otra cosa. El malo malísimo, los ladrones pero buenas personas, el humor blanco, la estética de videoclip... Es todo tan arquetípico como una hamburguesa del McBurguer, y está igual de bueno.
(Al ir a puntuarla en filmaffinity me di cuenta de que ya la vi en 2019: no recordaba nada de nada).

domingo, 5 de enero de 2025

Lo que he leído en 2024

Un año más, aquí está el escueto resumen de mis lecturas. Ha sido un año bueno, teniendo en cuenta que, de los 16 títulos, me han gustado mucho nueve. Los otros siete ya tal.

1.- Tea rooms. Mujeres obreras, de Luisa Carnés.
Una cosa que me ha sorprendido mucho de este título, y que demuestra lo inculto que soy, es que está narrado en presente. Es algo que yo no había visto hasta este siglo. Pasada esta sorpresa, queda más una denuncia social que una novela propiamente dicha. Es, también, sorprendentemente corta. El epílogo que incluye la edición que he leído se lleva una buena cuarta parte del grosor total, así que se acaba mucho antes de lo esperado.
No puedo decir que me haya gustado, la verdad.

2.- Reina roja, de Juan Gómez-Jurado.
Acción. No me hagas pensar: pim, pam, pim, pam, ni un segundo para la reflexión. Capítulos cortos, en cada párrafo, en cada línea, casi en cada palabra está pasando algo. En la segunda frase ya estás dentrísimo y no puedes salir. Da igual cualquier contradicción, cualquier incongruencia, cualquier error en la trama, si es que los hubiera. A tope y palante.
¡Esta es mi mierda, dame más!

3.- La isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson.
Una novelita juvenil, una historia que hemos visto mil millones de veces en mil millones de versiones audiovisuales. No hay mucho más que pueda decir.
Hay que leer a los clásicos.

4.- Lo que esconde tu nombre, de Clara Sánchez.
El primer tercio, incluso la primera mitad, me han encantado. Me han tenido con un nudo en el estómago, hasta el punto de tener que parar de leer por no aguantar la tensión. Pero llega un momento en que tanta tensión sin clímax deja de tener efecto. Así que hacia la mitad del libro empieza a decaer, y poco a poco pasa de ser una gozada de ritmo y tensión a ser una cosa aburrida, en la que todo el rato se amenaza con que algo ocurra, pero nunca pasa nada.
Mucho lirili y poco lerele.

5.- P de peligro, de Sue Grafton.
Ya leí el año pasado, creo, el primero de "El alfabeto del crimen": A de adulterio. Y recuerdo que me gustó. Recuerdo que algo en aquel libro me hizo imaginarlo como un capítulo de Luz de luna o Remington Steele, y eso es lo que he echado de menos en este. Me ha gustado, me ha gustado mucho, pero no me ha transportado a los años 80 tan irremediablemente como aquel. Leo en una crítica de Goodreads que se imagina a la protagonista como Halle Berry. Yo veo a la Melanie Griffith de Armas de mujer.
A mí, que soy muy simple, me ha gustado mucho. Vosotros, que sois gente culta e instruida, igual echáis un ratito entretenido.

6.- La máscara de Ripley, de Patricia Highsmith.
Me ha resultado un tanto decepcionante. Es un libro fácil de leer, ameno, entretenido... pero nada más.
Recuerdo haber leído El talento de Mr. Ripley hace algunos años, y me dejó buen recuerdo. Sin embargo, aquí no he conseguido empatizar con Ripley ni un poquito. Por otro lado, ese final que no es un final me ha resultado un tanto irritante, la verdad.
No pasa de pasable, en mi humilde opinión.

7.- Asesinato en el Orient Express, de Agatha Christie.
La más famosa de las aventuras de Hercule Poirot, que en realidad no es una aventura. Una novela llevada al cine y la televisión cientos de millones de veces. O más. Y, aún así, extremadamente entretenida. No puedo decir nada más.
Hay que leer a los clásicos.

8.- Bicicleta o barbarie, de Carlos Rodríguez.
Un libro con más activismo que literatura, que he comprado y leído más por compromiso que por interés. Si no eres un friki de la bicicleta, especialmente de la movilidad urbana en bici, no te lo recomiendo.

9.- Asesinato en la estación de Rocksburg, de K. C. Constantine.
Me ha encantado. A ver, tiene errores gordos de edición (traducciones un poco patateras y errores ortográficos flagrantes), pero si consigues sobreponerte hay una historia entretenida que se sostiene sobre unos protagonistas maravillosos. Me han enamorado tanto el policía como el sacerdote. Es cierto que tiene machismo y alcoholismo para aburrir, pero se le disculpa porque es una novelita de 1972.
Me quedo con las ganas de leer los otros cuatro títulos del mismo autor.

10.- El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle.
Me ha encantado (sí, lo sé, me repito. Tendré que buscarme otra muletilla). A pesar de que Sherlock me resulta cargante, con toda su inteligencia y su capacidad de observación y de deducción y, sobre todo, su soberbia, esta novela me ha encantado. La única pega que puedo ponerle son esas tres últimas páginas, en las que Holmes explica todo lo que él sabía y nosotros no, que son un poco anticlimáticas.
Hay que leer a los clásicos.

11.- Chamán, de Noah Gordon.
A topísimo. Es el segundo libro de una trilogía que, como recordarás si eres lo bastante mayor, lo petó allá por los años 90. Por algún motivo que no recuerdo, leí el primero, El médico, y el último, La doctora Cole. Recuerdo muy poco de ambos, sí que me encantó el primero y me decepcionó muchísimo el tercero. Sé que se comentaba en aquella época que Chamán no era tan bueno como El médico, pero sí que merecía la pena... y es cierto. En el lado negativo tengo que decir que, a veces, es más minucioso de lo que me gustaría con la descripción de las operaciones que llevan a cabo los médicos en general. Y que hay un tramo del libro, en medio de la guerra civil estadounidense, que se hace un pelín más aburrido que el resto. Pero, por lo demás, es muy fácil de leer. Y describe bastante bien cómo los norteamericanos eran, y son, en general, mala gente.
Casi 900 páginas que se leen en un ratito.

12.- El cerezo del cementerio, de Tito Casado Agudín.
A ver. Se podrían decir muchas cosas sobre este título, pero quizá convenga comenzar por decir que es puro amateurismo. Además, he tenido la mala suerte de leerlo justo después de Chamán, y ambos coinciden en narrar las épicas vidas de sus protagonistas, a los que les toca sobrevivir a tiempos convulsos, cada uno en su tiempo y su lugar. Claro, Tito no escribe como Noah Gordon, sería una comparación difícil para muchos escritores profesionales. Y el caso es que la historia está bien. Si sobrevives a esa estructura de párrafos cortos, casi sin puntos, y con las comas puestas al azar, la historia, con sus tópicos, sus elipsis a medias y otras cosillas, tiene su aquel.
No puedo recomendarlo.

13.- Susurros del pasado, de Alicia G. García.
Lo he disfrutado mucho. Novela negra y rural que me ha tenido en Babia (guiño, codazo) durante una semana, más o menos. Por ponerle una pega, diría que quizá la narración es un poco precipitada: en unas pocas páginas ya ha ocurrido todo lo anunciado en la sinopsis. Por otro lado, y esto me describe más a mí como lector que a la propia novela, hay demasiados personajes. Me ocurre a veces que dos personajes mencionan a un tercero y no tengo muy claro de quién están hablando.
En cualquier caso, un libro muy recomendable.

14.- Contra el mañana, de William P. McGivern.
Este libro me produce sentimientos contradictorios. Por un lado, me ha gustado: es interesante, los dos protagonistas son personajes complejos y bien construidos, y la trama está muy bien desarrollada. Pero, por otro lado, me ha costado mucho leerlo. Entiendo que en esto intervienen también mis circunstancias personales, pero dos meses y medio para un librito de menos de trescientas páginas, y que es interesante, ameno y entretenido... Pues no sé.
En cualquier caso, yo os lo recomiendo.

15.- Intención criminal, de Robin Cook.
Puro thriller de los que me gustan: acción sin parar, pim pam, pim pam, no te deja ni respirar. Es más: ha habido momentos en los que he tenido que dejar de leer porque no podía con la tensión. En el lado negativo, tengo que decir que el final es un poco precipitado, y se flipa tanto que rompe un poco la famosa suspensión de la incredulidad.
Lo recomiendo enérgicamente.

16.- Limpieza de sangre, de Arturo Pérez-Reverte.
Pues un librito juvenil del más famoso escritor español de entre los que aún no se han muerto. Me ha sorprendido que sea tan juvenil, la verdad. Y me ha resultado un poco incómodo lo rebuscado del lenguaje, especialmente al principio del libro. Es como ver a don Arturo mirándote y diciendo: "¿has visto qué listo soy?". Luego se suaviza un poco, que si no se nos queda sin lectores. Luego, que qué bueno es Alatriste, y qué mala la Inquisición, y qué malas las mujeres (especialmente una, claro).
Para echar el rato vale, pero no más.

jueves, 27 de junio de 2024

ILP antitaurina

 Se están recogiendo firmas en toda España para promover una iniciativa legislativa popular (ILP) para retirar a la tauromaquia la calificación de bien cultural. No se trata de prohibir los toros, ni siquiera de retirar las subvenciones. Simplemente, retirar esa calificación legal, lo que permitiría que en los municipios donde así lo determine el gobierno local se pueda prohibir (localmente) la celebración de espectáculos taurinos. Para hablar de esto vinieron a La Caja Diáfana Medea y Arturo, de Asturies Antitaurina, entidad que se está encargando en el principado de recoger firmas a favor de esta iniciativa.

En cuanto al programa en sí mismo, tengo que decir que fue de los mejores en los que he participado. La presencia de Patt alegra y anima mucho el debate, y el hecho de ser seis personas también elimina silencios incómodos que sí he tenido en otras ocasiones. En el lado negativo, y es la primera vez que me pasa, decir una gilipollez mientras pienso que quizá esté diciendo una gilipollez, darme cuenta después de que, efectivamente, era una gilipollez, que nadie lo verbalice y que quede mi gilipollez ahí grabada para siempre. No voy a decir a qué gilipollez me refiero, para animaros a escuchar el programa buscándola. Marketing radiofónico. 

El programa lo tenéis aquí. Escuchadlo y comentad lo que os parece, y si habéis encontrado la tremenda gilipollez que salió de mi boca.

viernes, 24 de mayo de 2024

Academia de Cine Asturiano

 El domingo pasado tuvimos, de nuevo, programa de radio en La Caja Diáfana. La invitada fue Graciela Mier, presidenta de la Academia del Cine Asturiano. Hablamos de cine, de la industria, de su situación en Asturias, de para qué sirve una Academia del Cine y de los proyectos que tienen entre manos. 

La verdad es que no puedo decir que esté contento con mi aportación al programa. Me cuesta arrancar, y para cuando me quiero lanzar, por no cortar a quien está hablando, al final no digo apenas nada. Hubo un par de silencios muy incómodos y muy mal resueltos por nuestra parte, en mi opinión. 

En cualquier caso, si queréis juzgar con vuestro propio criterio, aquí está el programa. 

domingo, 28 de abril de 2024

Veganos y vegetarianos

 Hoy hemos grabado un nuevo programa de La caja diáfana. Ha venido Shafika Khalil, nutricionista y vegana, y hemos hablado nutrición, salud, educación, veganos y vegetarianos. Hemos tenido los habituales problemas técnicos, pero una vez resueltos hemos tenido una charla la mar de maja.

Se puede escuchar aquí.

domingo, 24 de marzo de 2024

Salud mental

 Hoy hemos grabado un nuevo programa de La Caja Diáfana. Ha venido a hablar con nosotros Elena, de Afesa. Hemos hablado de salud mental, de los problemas que tienen quienes padecen una enfermedad, trastorno o condición que afecte a este aspecto de la salud, de la imagen que se tiene de esta problemática en la sociedad general... Elena y Eva nos han contado muchas cosas y muy interesantes al respecto. En fin, que el podcast lo tenéis aquí. Escuchadlo y aprended. 

Para cualquier comentario, duda que no sabré resolver o chiste sin gracia que queráis añadir, ahí abajo está lo de los comentarios.